Se deshilacha: por los desmanejos de Raúl Pérez, al "Chubyto" lo están dejando solo en La Plata

Se deshilacha: por los desmanejos de Raúl Pérez, al "Chubyto" lo están dejando solo en La Plata
Era típico. El pragmático, el profesional de la política, el “charlatán” que se queda en falsas promesas termina, tarde o temprano, perjudicando a los suyos. Ese parece ser el caso, en La Plata, de Raúl Pérez y su “ahijado” político Marcelo “Chubyto” Leguizamón. Es que los compromisos incumplidos del “Cabezón” generaron una andanada de fugas en ese sector del massismo platense, que dejaron muy mal parado al joven ambicioso en su carrera por la Intendencia en 2015.
Las huestes de Pérez lucen cada vez más deshilachadas. “Donde vayas a los barrios de la ciudad, ha dejado en banda a casi al 90 por ciento de su militancia”, señalaron a NOVA fuentes que lo conocen bien. Según cuentan, los militantes del “Cabezón” estaban “tranquilos” porque creyeron que con el triunfo de Sergio Massa y la dupla Jorge Sarghini-José Arteaga (más conocido como “El Patrón del Mal”), los contratos, que sostenían a unas 400 personas, iban a mantenerse.

Pero no fue así. Es más, a muchos les prometieron que a partir de febrero se retomarían los pagos que se habían cortado en diciembre. Ahora la pregunta es: ¿quién le hace la campaña al “Chubyto”? ¿La familia de Hugo Contreras? ¿O la harán con los aportes familiares del propio “Chubyto”?

De hecho, el desafío al joven candidato es a que se anime a hacer de nuevo la famosa foto en las escalinatas de la Catedral. “Ahora no junta ni a 20 tipos”, ironizan los armadores platenses. En su momento, gracias a los aportes de la billetera de Raúl Pérez, el “Chubyto” llegó a juntar a 500 personas para esa imagen de campaña.

Hoy, la mayoría de los militantes que no cobra están furiosos porque acusan al “Chubyto” de saber que se venía un “desbande”: le reprochan, de hecho, que aprovechó la época de vacas gordas para hacer la foto. “Después no lo iba a lograr”, le facturan. “Querían demostrar una fortaleza territorial que hoy no tiene”.

Es más, el pasado sábado se registraron las primeras señales del desbarajuste: hubo serias dificultades en la periferia platense para sostener las mesas de firmas de planillas contra la reforma del nuevo Código Penal, una de las banderas del Frente Renovador.

Pero eso no es todo. NOVA pudo saber que también hay muchas mujeres que se sienten “usadas” porque, para conseguir un contrato, tuvieron que hacer “la gran Mónica Lewinsky” (SIC) ante más de uno de los referentes del “Cabezón” Pérez, y en algunos casos con él mismo (sabida es su predilección por la violencia de género).

Pero hoy Raúl Pérez se pasea por el país fortaleciendo el armado territorial de Massa. La va de militante, como si no estuviera acosado por la Justicia. Lo que se sabe entre las bases platenses es que su decisión es, en definitiva, sostener solamente a aquellos que tengan estructuras locales. El “Chubyto” entraría en desgracia. Quizás por eso mantiene su contrato en el Ministerio de Justicia que conduce Ricardo Casal.

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