Alcanzó el 12,2% en septiembre; afecta sobre todo a los menores de 25 años
Con 996.000 desempleados más que el año pasado y 60.000 más que en agosto, el índice de desocupación se elevó en septiembre a 12,2% de la población activa en los 17 países que comparten el euro, según datos publicados por la oficina de estadísticas de la UE, Eurostat. Esos resultados son la prueba de que la crisis económica sigue fragilizando la economía del bloque.
Esa tasa se reduce un poco cuando se toma a los 28 países de la UE en su totalidad. En septiembre, el desempleo alcanzaba 11%, es decir, un total de 26,87 millones de personas. Las cifras más bajas se registraron en Austria (4,9%), Alemania (5,2%) y Luxemburgo (5,9%).
Los más afectados, por el contrario, aún son España y Grecia, duramente golpeados por la crisis. En ambos países, más de un activo de cada cuatro -y mucho más de un joven sobre dos- no tiene trabajo. Italia también está en ese grupo, con un desempleo récord de 12,5%.
Eurostat también corrigió en alza las cifras de julio y agosto, a 12,1% y 12,2%, en lugar de 12%, un guarismo que marcaba una primera reducción en dos años y medio. "Esto prueba que el desempleo no dejó de crecer desde 2011, aun cuando el ritmo haya disminuido sensiblemente", afirmó Christian Schulz, del banco Berenberg.
El desempleo afecta, en efecto, a 24,1% de los menores de 25 años en la eurozona, con escandalosos picos en Grecia (57,3%) y en España (56,5%). Pero también en Chipre (43,9%) y en Italia (40,4%). En el conjunto del bloque monetario, eso se traduce en 3,54 millones de jóvenes sin trabajo.
Las cifras publicadas ayer demuestran las disparidades considerables que se registran en la eurozona: mientras la situación es particularmente crítica en los países del Sur, los países situados en el centro y el norte del bloque exhiben tasas de desempleo decididamente bajas.
La crisis agravó además la situación de los países más frágiles, como Chipre, colocado en marzo bajo asistencia financiera por la UE y el Fondo Monetario Internacional (FMI), y donde el desempleo se disparó de 12,7% a 17,1% en un año.
Los especialistas no descartan, sin embargo, que el pico de desocupación ya haya sido alcanzado, teniendo en cuenta que los índices de confianza económica mejoran día tras día. Para muchos, un desempleo estable es lo mejor que puede pasarle al bloque en este momento.
"Las empresas no tienen todavía suficiente confianza en las perspectivas de crecimiento como para pasar a la etapa de creación de puestos de trabajo", estimó Marie Diron, economista en Ernst & Young.
Frente a ese desempleo histórico, la inflación también alcanzó un nivel récord, en sentido inverso. En la eurozona disminuyó brutalmente en octubre, cayendo a 0,7% en 12 meses, su nivel más bajo en los últimos cuatro años. Esa tendencia aumenta la presión sobre el Banco Central Europeo (BCE) a favor de una reducción de las tasas directores.
Esa cifra es muy inferior al objetivo fijado por el BCE, cuyo mandato es mantener la inflación a mediano plazo cercana -pero por debajo- del 2%.
Ese fenómeno sumado a la apreciación del euro son sólidos argumentos para aquellos que piden un recorte de las tasas del BCE. Los defensores de un statu quo , por el contrario, evocan la fragilidad de la recuperación en la eurozona y la expectativa de que la inflación aumentará el año próximo.
El consejo director del BCE debería esperar hasta su reunión periódica de diciembre para tomar una decisión..
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