Cuando actualicen los relojes, la bajada de bandera saldrá $ 12,65. Es por la inflación y el alza de la nafta.
Es que la Ley N° 3622, que regula el Servicio de Automóviles de Alquiler con Taxímetro (taxis), establece que el Gobierno de la Ciudad tiene que mantener actualizada la tarifa para garantizar los niveles de servicio y que la revisión –y en los casos que corresponda, la actualización–, debe hacerse cada seis meses. La última suba había sido en octubre, cuando el valor de la ficha se fijó en $ 1,10.
“En este caso es una necesidad vinculada a los aumentos relacionados con el precio internacional: el combustible, los repuestos ”, explica Luis Fernández, presidente de la Asociación Taxistas de Capital, entidad que representa a los taxistas autónomos, entre 12 mil y 15 mil en la Ciudad. Y agrega: “Además de la suba de los insumos para la explotación del servicio también aumentaron los vehículos, nuestra herramienta de trabajo”.
Con el nuevo esquema tarifario, que se publicó ayer en el Boletín Oficial, la ficha que cae cada 200 metros de recorrido o por cada minuto de espera pasa a costar $ 1,26. En consecuencia, la bajada de bandera (que equivale a diez fichas), $ 12,65. El traslado del equipaje de mano y de una valija o bulto menor (0,90m x 0,40m x 0,30m) sigue siendo gratuito.
Y por cada bulto adicional se cobran cinco fichas: $ 6,30.
En tanto que en la tarifa nocturna, que desde 2011 es un 20% más alta que la tarifa diurna, la ficha trepará a $ 1,52 y la bajada de bandera a $ 15,20. Y el plus para el servicio de Radio Taxi quedará en $ 7,56 (seis fichas).
De esta manera, un viaje desde avenida Corrientes y 9 de Julio a Retiro, que hasta ahora costaba $ 29,70, subirá a $ 34,07 (durante el día y con un servicio de calle). Mientras que un recorrido desde el mismo punto hasta el cruce de Cabildo y Juramento, en Belgrano, subirá de $ 75,90 a $ 87.
“El aumento también está vinculado a lo que, medianamente, están discutiendo los gremios en las paritarias. Más allá de que sea en una, dos o tres cuotas los acuerdos rondan el 30%. La gente que usa nuestro servicio es gente que tiene trabajo y está en condiciones de abonarlo. Creemos que está a tono con la recomposición salarial”, apunta Fernández.
A partir de la 0 de mañana, los taxistas podrán acudir a los talleres habilitados para ajustar los relojes. “Además de hacer el ajuste precintan los relojes por una cuestión de seguridad. Y emiten un certificado de cambio de tarifa. El taxista tiene diez días para hacerlo, pero como justo cae en fin de semana, suponemos que van a aprovechar para retarifar y llegar con el cambio para el lunes, más allá de que trabajen el fin de semana o no. En general, en un término de tres, cuatro o cinco días se reprograman todas las unidades”, agrega Fernández.
La Ley de Taxis, aprobada en noviembre de 2010 por la Legislatura porteña, baja la antigüedad máxima de los vehículos de 12 a 10 años y establece la obligatoriedad de contar con aire acondicionado en todas las unidades. También es obligatorio que todos los relojes taxímetros puedan emitir un ticket identificatorio del servicio y el importe abonado y se regula la capacidad mínima del baúl. Desde la subsecretaría de Transporte de la Ciudad estiman que, en la actualidad, la flota de taxis porteña tiene una antigüedad promedio de tres años mientras que en 2007 era de siete años y medio. Y que alrededor del 80% de las unidades tienen aire acondicionado.
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