Desde Jujuy, aseguran que 20 millones de hectáreas en áreas estratégicas están en manos extranjeras

El economista jujeño Carlos Aramayo brindó consideraciones a cerca de la problemática de las tierras que cuentan con recursos, ya sea paisajísticos - y su consiguiente potencial turístico – o naturales – el agua – dada la adquisición que logran inversores extranjeros con gran flexibilidad de la legislación vigente.
En este sentido comparó el fenómeno con la extranjerización de las industrias productivas, e indicó que alrededor de 20 millones de hectáreas están en manos de personas físicas o jurídicas de otros países.

En este escenario consideró que es una situación "grave" la que se vive en materia de apropiación de tierras de parte de propietarios extranjeros en la República Argentina. Según Aramayo, las organizaciones que representan a los pequeños y medianos productores, campesinos pobres e inclusive a los obreros rurales, han denunciado desde hace varios años un sistemático proceso de apropiación de tierras por extranjeros.

Por ejemplo, la federación Agraria Argentina en el año 2004 ya denunció que en Argentina había 17 millones de hectáreas en manos de extranjeros, mientras que hoy se puede hablar de una cifra cercana a las 20 millones de hectáreas.

Las áreas donde se acentúa esta situación son la Patagonia, el acuífero guaraní, la zona de la cordillera, donde hay reservas minerales de todo tipo, y Jujuy, en la zona limítrofe de la Argentina norte.

"Esto tiene que parar porque en el caso de la zona sur, es estratégico el dominio del mar continental y el paso de los océanos. En la zona del acuífero guaraní ya hoy a buque cisternas llevando agua para el mundo. En una situación de conflicto futura por los reservorios de agua esto se incrementaría sin dudas", aseveró.

Además manifestó que una denuncia en este sentido va de la mano con un reclamo por el control de un recurso estratégico como es el agua.

Asimismo subrayó que, en contraposición a lo que hacen quienes vienen a hacerse de millones de hectáreas, como Benneton en la patogania, la adquisición no es para producir como sí lo harían, según observó, pequeños y medianos productores. Por esta razón instó a que la defensa y recuperación de esas tierras esté ligada a la creación de un millón de chacras, para hacer frente a la necesidad de tierra que tienen los pequeños y medianos productores y también en función de resolver el flagelo de la desocupación.

Respecto a la situación a nivel local, indicó que lo que se conoce es que en la zona de Quebrada y Puna hay apropiaciones de tierras. "En las yungas o el ramal la gran propiedad está en manos de los grandes ingenios azucareros. Pero en el norte, a titulo personal personajes del mundo de la cinematografía compran tierras en Jujuy, según lo que se menciona".

Finalmente aseveró que para revertir esta situación se debe legislar en la dirección contraria. "Los que proponen este tipo de medidas no encuentran eco en los parlamentos nacionales o provinciales. Seguramente se darían represalias de parte de los estados que defienden los intereses de los ciudadanos en el extranjero, pero este es un tema de soberanía nacional. Así como ya se extranjerizó la industria argentina, ahora van por la tierra y por el agua" concluyó.

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