También aseguran que el monto descontado en concepto de "haber negativo tope no tiene imputación presupuestaria ni se reserva en cuenta alguna.
Entre los argumentos oficiales para defender el tope se esgrime además que, en caso de eliminarlo, habría agentes que pasarían a cobrar más que los funcionarios, incluso aquellos con rango de ministro, “cuando las responsabilidades son muy distintas”.
“No se olviden que los empleados que están reclamando son los que cobran los mejores sueldos en la administración, sino no estarían topeados”, señalaban desde el Gobierno.
Esos argumentos, sin embargo, chocan con la decisión del Ejecutivo de ir eximiendo del tope, progresivamente, distintos conceptos que benefician a agentes de distintas áreas. Con esas excepciones, quedaron liberados del tope, los docentes, los policías, los empleados del IPV y Rentas, los auditores de OSEP y Contaduría General. Pero el límite en los haberes, que incluye descuentos que rondan los 2.000 pesos, sigue afectando a empleados de Vialidad, Educación, Capresca, Obras Públicas y otras reparticiones públicas.
Recientemente, después de esperar en vano el anuncio de la eventual derogación del decreto que fija el tope de parte del Gobernador en la asamblea del 1º de Mayo, los agentes “topeados”, generalmente profesionales de carrera en la administración, reactivaron los reclamos bajo el argumento que mantener el tope para algunos es discriminatorio y abre la puerta a reclamos de carácter judicial.
Sin asignación presupuestaria
Aunque no fue posible conocer hasta ahora el monto que, por el tope salarial, la Provincia se ahorra en concepto de pago de haberes por el descuento que surge de la aplicación de la regla del tope, las fuentes consultadas explicaron que el ítem denominado “haber negativo tope” es “un concepto teórico y, por tanto no se eroga, no se imputa presupuestariamente, no se paga, no sale de la caja ni mucho menos va a parar a ninguna cuenta”.
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