En el país europeo resaltaron que Bergoglio estudió teología en Fráncfort; un monseñor brasileño destacó su portugués, y en Colombia registraron a un bebe como Francisco Primero
Por Laura Lucchini |
BERLÍN.- Los católicos en Alemania no tenían grandes expectativas para este cónclave. Tras la dimisión del papa alemán Benedicto XVI, las estadísticas y la lógica sugerían que no iba a haber un nuevo papa de este país.
En este panorama, los medios alemanes reaccionaron con entusiasmo ante el anuncio de que el nuevo pontífice iba a ser el jesuita Jorge Mario Bergoglio y destacaron en sus titulares que se trata de "el papa que habla alemán".
Es el arte de contentarse. "Hasta hace poco éramos papa, ahora nos es suficiente con que el nuevo pontífice, si bien procede de la Argentina , tenga una buena conexión con Alemania", comentó Spiegel Online.
Y es que Bergoglio vivió un tiempo de su vida en la locomotora europea. En 1985 viajó al país por razones de estudio. No aterrizó, sin embargo, en una de las grandes facultades de teología, sino en la pequeña y tranquila Universidad de Teología y Filosofía de St. George, cerca de Fráncfort.
Se trata de una facultad que en el semestre de invierno de 2012-2013 cuenta con sólo 386 inscriptos. Esta universidad privada, que depende de la Compañía de Jesús en Alemania, festejó la elección de Bergoglio, con el que tuvo una conexión directa ya que "durante su estadía de estudios en Alemania pasó aquí algunos meses, para asesorarse con algunos profesores acerca de un tema de disertación", según explicó un vocero de la casa de estudios.
Sus colegas teólogos y clérigos de entonces contaron sus recuerdos de Bergoglio ayer a los medios alemanes.
El profesor emérito de teología pastoral Michael Sievernich recordó en declaraciones a Spiegel Online que Bergoglio se interesó en Alemania por la figura del teólogo Romano Guardini, y en la Universidad de Fráncfort había abundante bibliografía acerca de este personaje muniqués que murió en 1968.
También Wendelin Köster, el entonces director del seminario en St. George, recordó en una entrevista con la Bayrische Rundfunk que Bergoglio tiene "una simpatía hacia Alemania".
Por su parte, la canciller alemana Angela Merkel puso precisamente el acento en que se trata de un papa "no europeo" y que hay que interpretar esto como "una señal importante". "Me alegro especialmente por todos los cristianos de América latina, ya que por primera vez se eligió a uno de ellos al frente de la Iglesia Católica", dijo la canciller alemana.
En medio de la euforia global que llevó la atención al Vaticano, otros países también buscaron sus puntos de conexión con el papa argentino.
En Brasil, cuyo cardenal estrella, Odilo Scherer, era de uno los favoritos antes de que se cerraran las puertas de la Capilla Sixtina, destacaron que Francisco habla muy bien el portugués.
"Sin duda alguna, el Papa no va a precisar tomar clases de portugués para venir a Brasil", dijo monseñor Antonio Luiz Catelan, asesor del cardenal Raymundo Damasceno Assis, que acompañó al papa Francisco y a los cardenales hasta la Capilla Sixtina ayer por la tarde.
"El portugués del Papa es muy bueno. Conversé con él, pero no me acuerdo de las palabras. Dijo que Brasil es un país lindo, un pueblo alegre. Cantó una parte de una canción brasileña, que no voy a revelar cuál fue. Es secreto pontificio", dijo Catelan, que también contó que apenas ingresó en el ómnibus con varios asientos vacíos, Bergoglio dijo en portugués: "Me voy a sentar con Raymundo".
También en Chile destacaron que Bergoglio pasó por el país como seminarista, mientras que la comunidad paraguaya en la Argentina resaltó que el Papa sabe algunas frases en guaraní (ver aparte).
El flamante papa argentino también tiene ya fervientes seguidores en la costa del Caribe colombiano, donde una joven pareja registró a su hijo varón con el nombre de Francisco Primero.
Los padres, Luzdary Flores y Rafael Martínez, registraron al varón de dos meses y medio ante la notaría de la población de Soledad, en el departamento de Atlántico, unos 540 kilómetros al norte de Bogotá.
Flores y Martínez son católicos y "estaban esperando el humo blanco [de la chimenea de la Capilla Sixtina] para escoger el nombre del niño'' según el que tuviera el nuevo pontífice, dijo Joao Herrera, el notario de Soledad, que registró al chico.
El pequeño Francisco Primero nació el 17 de diciembre y sus padres se disponían a registrarlo el miércoles cuando escucharon la elección de Bergoglio.
Francisco Primero es el cuarto hijo de Flores, un ama de casa, y Rafael, celador en una empresa minera del norte del país, añadió Herrera.



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