Luego de la reunión de las partes en pugna el miércoles último, surgieron diferencias en el movimiento galeno ya que se objetó la actitud negociadora de los referentes del sector. Críticas a la posición asumida por el alperovismo al no asegurar un incremento salarial. El paro continúa y la Policía no se mueve de los hospitales.
Básicamente, tres factores fueron el detonante del malestar en las filas sanitaristas: en primer lugar, la falta de decisión por parte del Gobierno para retirar a la fuerza policial de los respectivos hospitales donde su función se basa en mantener las puertas de los nosocomios abiertas, ya que así lo establece una resolución judicial.
Por otra parte, reina el disconformismo en el movimiento, pues, en la reunión mantenida, el alperovismo siguió firme en su planteamiento de no otorgar un incremento salarial, requerido por los trabajadores del sector, alegando que las cuentas de la provincia no se encuentran en condiciones de hacer frente a dicha erogación.
Finalmente, un sector de los galenos emitió cuestionamientos hacia aquellos referentes que los representan en la mesa de negociaciones, ya que les endilgan haber incurrido en una débil defensa en torno a la obtención de las reivindicaciones por ellos elevadas.
Debe sumarse a esto la existencia de posturas que consideraban la no pertinenencia de levantar las medidas de fuerza dispuestas hasta el momento, pese a que tal situación nunca fue puesta en duda porque siempre se confirmaron dichas metodologías de protesta hasta tanto no concluya satisfactoriamente el reclamo en cuestión.
Todo este caldo de cultivo hizo eclosión en menos de 24 horas de concretado el primer encuentro con el Gobierno, debido a que en la jornada de ayer se vivieron tensos y efusivos momentos en el Centro de Salud (hospital que se caracteriza por llevar a cabo el mayor endurecimiento de las medidas de fuerza) cuando los médicos se percataron en horas de la mañana que el Director del nosocomio (Ricardo Figueroa) ingresó a su despacho acompañado de un significativo dispositivo policial, lo que desató el enojo de los galenos.
Objeciones
A partir de allí, se produjeron intercambios de palabras y, según denuncian los facultativos, fueron agredidos por los efectivos, razón por la cual y ante la creciente tensión, Figueroa tuvo que abandonar las instalaciones del efector de salud. Sin embargo, las discordias se inmiscuirían momentos después en las relaciones entre los propios Autoconvocados. Esto es así debido a que se alzaron numerosas voces críticas con la actitud asumida especialmente por la secretaria general del SITAS, Adriana Bueno, quien resaltó como positiva la reunión con el Ejecutivo al haberse retomado los canales de diálogo, pese a que el tema central, como lo es el salarial, no fuera profundizado.
"Solicitamos coherencia en las declaraciones que realizan a la prensa nuestros representantes, lo dicho por Bueno con una sonrisa en su cara generó enojo porque el Gobierno se cansa de ningunearnos y basurearnos. No se puede decir de un día para el otro que todo está bien", señaló, visiblemente ofuscada, Beatriz Puchulo, médica del Centro de Salud.
Su alocución generó otras expresiones vertidas durante la asamblea que se produjo en los pasillos del hospital, las cuales daban cuenta irónicamente de una posible cooptación por parte del alperovismo de los principales referentes del movimiento.
"El Gobierno se nos adelantó y nos ganó esta batalla porque le hizo creer a la opinión pública que todo ya se había arreglado, cuando lejos estamos de eso", consideró otro facultativo presente, Roberto Espelcini.
Ante la presión que se sustentaba en la figura de Francisca Cruz (miembro de la Comisión negociadora del SITAS) para que explicite los puntos que se discutieron en el encuentro con los funcionarios, la enfermera tuvo que reconocer que desde el Ejecutivo se les requirió un período de tiempo (12 días) para poder elevar una propuesta, pero a la vez existió el pedido para que se proceda a suspender el paro llevado a cabo. Lo que fue rechazado de plano por los galenos, como así también tuvo su negativa el ofrecimiento oficial de adelantar la última cuota de incremento salarial (acordado en la última paritaria) que iba a ser efectivizada en octubre, con la promesa de ser pagada en agosto, pero únicamente para la Categoría A (profesionales).
Quien trató de aquietar los caldeados ánimos fue Jorge Ramacciotti (delegado del hospital Padilla e integrante de la Comisión) al señalar que más allá de celebrar el retorno del diálogo, la protesta se mantiene ya que "en lo que nos comprometimos las partes fue en controlar el nivel de agresión física directa. Además, este tiempo político que se está viviendo es propicio para llegar a una negociación lo más efectiva posible. Es el Gobierno quien está preocupado y apurado por las elecciones", consideró.
En busca de mejoras
Dadas las objeciones recibidas por sus colegas por la manera de encarar y comunicar los pormenores suscitados en el encuentro del miércoles último, Ramacciotti, aclaró que "de ningún modo significa traición las palabras que podamos utilizar en los medios para explicar este conflicto, se necesita mucha prudencia y astucia para llevar adelante una negociación que es muy complicada. Nadie va a decidir por ustedes, son las bases quienes tendrán la palabra final de todo esto. Los estamos representando lo más dignamente posible", les resaltó a sus colegas, lo que mereció el reconocimiento mediante aplausos para dar paso nuevamente a la tranquilidad en la jornada.
En el cónclave que se desarrollará a partir de este mediodía en Casa de Gobierno, los Autoconvocados tratarán de avanzar en lo que respecta a mejoras que se sustenten en la denominada Carrera Sanitaria, la cual, a consideración de los médicos, lleva más de 20 años desactualizada. En este sentido, se ahondará en posibles resarcimientos relacionados con los ítems de insalubridad, aportes sociales, recupero de costos, facturación a obras sociales y cuestiones laborales atinentes al monto que corresponde por ingresar al sistema de salud y los ascensos que allí se concreten.
"Quiero creer que si desde el Gobierno tienen intención de arreglar, deben hacerla efectiva, porque hasta el momento queda en una simple expresión de deseo. Si se muestran señales claras, iremos por el camino del consenso, de no ser así, nosotros seguiremos endureciendo las medidas de fuerza", indicó el médico Carim Asús. Por su parte, el secretario adjunto del SITAS, Julián Nassif, estimó, en torno a lo dilatado en encontrar una solución que "si están usando la situación del 'divide y reinarás' este conflicto no va a tener fin, estamos unidos en nuestra diferencias internas que nos ayudaron a crecer y las coincidencias permitieron que llegue el movimiento a esa instancia negociadora".
“Apoyar a los recursos humanos del sistema”
Ayer, como es tradicional cada vez que afronta este tema, el Gobernador de la provincia, José Alperovich, volvió a manifestar que resulta imposible otorgar un aumento monetario al sector de la sanidad. "Quiero serles sincero, el tema salarial no se lo puede mejorar porque no estamos en condiciones. Ya los otros gremios nos dijeron, inclusive tuve un mensaje anoche, que si hay un aumento, es para todos. Y no estamos en condiciones de darlo".
Asimismo, el Mandatario estimó que con este conflicto "la única que está perdiendo es la gente, que muchas veces no es atendida". Igualmente, señaló estar "feliz de que se haya abierto el diálogo que siempre hemos querido".
Finalmente, hizo alusión a la problemática suscitada en el Centro de Salud con el Director del nosocomio, al referir que "entró y después dijeron que se retire con manifestaciones", por lo que reprochó que en este contexto "¿Quien quiere el patoterismo?, no es así el tema", adujo.
Por su parte, el ministro de la conflictiva cartera, Pablo Yedlin aseguró que "los recursos humanos en Salud son lo más importante del sistema y a ellos tenemos que apoyarlos", concluyó el funcionario.


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