Las descompensaciones de Urtubey

Las descompensaciones de Urtubey

Por DANIEL CHOCOBAR

La noticia del pequeño problema de salud que afectó a Juan Manuel Urtubey durante la última reunión de los gobernadores de provincias petroleras con el candidato presidencial del FpV, Daniel Scioli, en Neuquén, tuvo un impacto nacional inmediato. No solo porque se trata de la salud de un mandatario relevante en el actual contexto político, sino también por la posición del gobernador salteño en este complicado escenario de amores y odios dentro del oficialismo. Hoy Scioli resulta el candidato que garantiza la "continuidad con cambios" que equilibra las ambiciones del cristinismo para su futuro tras los comicios de octubre. Urtubey es la tercera columna.El compañero de fórmula de Scioli, Carlos Zanini, asegura que Cristina es inolvidable y que nadie podrá ocupar su lugar después del 10 de diciembre. Urtubey, convertido en el referente político regional de Scioli, asegura contrariamente que Cristina es el pasado y que no podría seguir conduciendo ni siquiera en caso de un triunfo oficialista.La doctrina de amigo o enemigo, base de los vínculos en el kirchnerismo, se topa entonces con una realidad compleja de abordar: es un golpe que las fibras del FpV no tienen cómo absorber; una especie de enfermedad autoinmune que provoca grotescos giros y virajes en los discursos y plataformas políticas de los referentes.Naturalmente la posición de Urtubey en este panorama es difícil de explicar: apoya a Scioli, pero confronta abiertamente con Zanini y los cruces se hacen más frecuentes y proporcionales a las apariciones públicas del mandatario salteño.Pero el gobernador Urtubey está decidido a seguir adelante con la estrategia de peronizar el Frente para la Victoria y concentrar las posiciones más alejadas del kirchnerismo, aunque esto le signifique un caricaturesco cambio de postura: un viraje hacia el desarrollo y el reconocimiento a la pobreza y a la desnutrición en esta parte del país. No debe ser fácil -ni siquiera para Urtubey- afrontar diariamente esta situación. Se sospecha que el problema de salud del gobernador salteño en Neuquén tuvo que ver con la fuerte posición que expusieron sus colegas de las provincias petroleras, quienes exigieron a Scioli garantías de una política clara en materia energética. Tampoco se descarta que esta exposición permanente de Urtubey le esté demandando más energía de la que calculaba. La inocultable ausencia del gobernador al frente de la provincia, corroborada en los decretos de las últimas semanas, confirma que está volcado a la campaña nacional y a su proyección futura, motivo más que suficiente para "descompensar" sus tareas como mandatario.

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