Desarrollo Social regulariza a pequeños empresarios bonaerenses

El ministerio firmó un acuerdo de inscripción con la Federación de Cámaras Microempresariales de la Provincia de Buenos Aires (FECAMI) a través del cual podrá inscribir a sus integrantes en el monotributo social.
El convenio tuvo lugar tras la decisión de la ministra Alicia Kirchner de avanzar en la profundización del modelo con inclusión social de todos los sectores productivos de la “nueva economía”.

El acuerdo fue rubricado por la directora de Fomento del Monotributo Social, Claudia Bernazza y el presidente de la FECAMI, Juan Zitti.

En la reunión, en La Plata, el presidente de la entidad sostuvo que esta es “una posibilidad que se le da a la Federación para aportar su granito de arena en la revolución que está provocando el Monotributo Social en los microempresarios. Para muchos de ellos, esto significa emprender el camino de la regularización”.

Entre las autoridades asistentes, estuvieron además el director del Registro Nacional de Efectores de Desarrollo Local y Economía Social, Héctor Camps; y los representantes de la FECAMI de González Cháves, General Pueyrredón, Escobar, Tigre, San Vicente, Quilmes, Brandsen, Vicente López, Pinamar, Chacabuco, La Plata, Pergamino, Leandro N. Alem y Esteban Echeverria.

El Monotributo Social es una categoría tributaria permanente, creada con el objeto de facilitar y promover la incorporación a la economía formal de aquellas personas en situación de vulnerabilidad que han estado históricamente excluidas de los sistemas impositivos y de los circuitos económicos.

A partir del reconocimiento de sus actividades y de su inclusión como contribuyentes, trabajadoras y trabajadores están en condiciones de emitir facturas oficiales, acceden a las prestaciones de las obras sociales del Sistema Nacional de Salud tanto para sí como para sus familias, y realizan aportes jubilatorios.

Pueden inscribirse a esta categoría aquellas personas que estén desarrollando una única actividad económica (ya sea productiva, comercial o de servicios), cooperativas de trabajo y proyectos productivos que lleven adelante grupos de hasta tres integrantes. En todos los casos, debe tratarse de emprendedores en situación de vulnerabilidad social que no generen ingresos anuales superiores a los correspondientes a la categoría más baja del monotributo general. Asimismo, la actividad económica debe ser genuina y estar enmarcada en el Desarrollo Local y la Economía Social, respondiendo al perfil productivo de cada región.

Los monotributistas sociales no pierden el derecho a la Asignación Universal por Hijo, que rige mientras se mantenga la situación de vulnerabilidad y los requisitos de ingreso.

El organismo encargado de gestionar el Monotributo Social es el Registro Nacional de Efectores, el cual trabaja con redes y organizaciones de emprendedores fortaleciendo proyectos en marcha e impulsando nuevas iniciativas. La inscripción también puede realizarse en los Centros de Referencia de todo el país.

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