El alto representante del Mercosur, Florisvaldo Feir, o doctor Rosinha, estuvo en Mendoza y se refirió al desarrollo del bloque.
El alto representante del Mercosur, Florivaldo Fier, conocido como doctor Rosinha, visitó Mendoza para participar de una serie de conferencias y debates invitado por el diputado nacional Guillermo Carmona (FpV). Fundador de Partido de los Trabajdores, partido que está al frente de Brasil desde el gobierno de Lula Da Silva (2003), el brasileño tiene una visión optimista del futuro del bloque, especialmente por el proceso electoral en el país, donde por primera vez se eligen por votación popular los representantes del Parlasur (Parlamento del Mercosur).
El doctor Rosinha, lejos de los análisis negativos que se hacen del bloque, su comparación con el Unasur y con la “amenaza” de fortalecimiento de la Alianza del Pacífico, apuntó a los desafíos que tiene el Mercosur y apuntó a la primera gran prueba que tendrá el Parlasur, y que para él será el término de barreras fitosanitarias entre los países miembros y también los asociados, algo que afecta directamente a Mendoza, como una zona de tránsito de numerosas mercancías hacia los mercados asiáticos a través del Paso Cristor Redentor.
En conversación con El Sol, también se refirió al proceso electoral argentino y al mejor candidato para el Mercosur y cómo lo intereses particulares afectan la integración del bloque.
¿Por qué es necesario fortalecer el parlamento?
Yo participé de la construcción del protocolo constitutivo del Parlasur en el 2004 cuando Néstor (Kircher) y Lula gobernaban Argentina y Brasil. En ese momento el Mercosur tenía poco reconocimiento jurídico por no tener institucionalidad, como las instituciones que ves en la Unión Europea. Había que tener más instituciones para garantizar seguridad jurídica. En el Mercosur hay un déficit democrático enorme, los presidentes se reúnen, firman los acuerdos y no hay debate. Los parlamentarios del Mercosur darán ese debate.
¿Y qué responsabilidad tendrá el Parlasur?
El parlamento del Mercosur tendrá la responsabilidad de revisar todas las leyes de los países (relacionadas con temas de integración) y proponer una legislación común para aprobar en los parlamentos nacionales. Puede trabajar en la homogeneización de las leyes, llamar a las autoridades de cada país para dar el debate, como por ejemplo los temas fitosanitarios, y hacer la construcción política para encontrar soluciones.
¿Y qué relevancia tiene la elección de representantes para el Parlasur en la Argentina?
La elección da a la Argentina da un protagonismo a la Argentina, porque motivará a los otros países que no tienen elección directa (al Parlasur) también lo hagan. El parlamento está funcionando de una manera muy precaria, porque prefieren ser parlamentarios nacionales y no del Mercosur.
Hay constantes críticas al bloque, sobretodo por la relevancia que toman otras entidades como el Unasur.
La Unasur es más activa en cuestiones políticas, tiene un papel extraordinario, como cuando se garantizó la gobernabilidad en Bolivia. El Mercosur tiene una crítica porque no es solamente político, es comercial, y en el comercio hay intereses de todo tipo.
¿Y el parlamento va a intervenir cuando existan problemas migratorios, sanitarios o comerciales?
No hay problemas migraciones dentro del Mercosur. La relación intrabloque y fuera del bloque, el parlamento tiene la obligación de trabajar. Cuando estuvo el problema de la papelera entre Argentina y Uruguay hubo un bloqueo del debate y no se aceptaba que el Parlasur debatiera, para mí eso es un error. El Parlasur debe debatir todo porque cuando hay un lío entre dos partes puede entrar un tercero a solucionar.
¿Y cuáles son los desafíos que tendrá el parlamento?
Yo creo que el problema que vamos a tener en breve son fitosanitarios, porque en 2018 se soluciona el tema de aranceles porque vamos a ser un área de libre comercio. El parlamento va a tener un papel fundamental en buscar una solución a eso.
Para el doctor Rosinha, es fundamental avanzar en la integración de todo tipo y perfeccionar la migratoria, especialmente en Argentina y Brasil, considerando la tasa de nacimientos y el envejecimiento de la población. Esto porque con las cifras actuales ambos países van a necesitar trabajadores extranjeros para cumplir con sus procesos internos.
Doctor Rosinha.
Las elecciones y la Alianza del Pacífico
¿Qué expectativa hay en el Mercosur respecto a la elección presidencial argentina?¿Afecta que salga un Scioli o un Macri?
Dentro de la política nacional, cuando un presidente es reelecto, hay cambios, siendo la misma persona. Siendo otra persona, está claro que va a haber algún. Lo que espero de la persona electa es que vaya por más integración, que no niegue el Mercosur, porque el Mercosur no tiene retorno.
¿La relación Brasil-Argentina es clave para el futuro del bloque?
Sin Brasil y Argentina no hay integración en el Mercosur, porque el bloque es la quinta economía del mundo y sin uno de los dos países deja de serlo. Hay que apostar a la integración.
¿Cómo se entiende la integración si, por ejemplo, hay bloqueo a productos mendocinos en Brasil?
Es muy poca cosa. Cuando hubo crisis de la línea blanca implicaba menos de 1% del comercio del Mercosur. Se le da mucho énfasis porque son los intereses de los empresarios. Tenemos que evitar que ocurra, pero va a ocurrir siempre porque no hay integración perfecta.
¿Cómo afecta al Mercosur la creación de la Alianza del Pacífico?
La Alianza del Pacífico es más publicidad que comercio. El comercio entre los países de la alianza es menor que el del Mercosur con los países de la alianza.
¿Se puede pensar en un Mercosur integrando economías como las de Chile o Perú?
Chile y Perú son economías que tienen tratados de libre comercio y el Mercosur tiene la tarifa interna común, lo que impide los tratados. No es definitivo e insuperable, pero es una de las razones. Pero se puede pensar con la entrada de Ecuador y otros países se pueden abrir más puertas.
Finalmente, Feir destacó el avance en la independencia alimentaria del Mercosur. Para el inicio del bloque la autosuficiencia era del 39,8%, mientras que las importaciones fuera del bloque eran del 60%. Al 2012, la autosuficiencia alcanza al 62% y las importaciones se redujeron al 38%.


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