La decisión unificada, consensuada e implacablemente estratégica de los intendentes radicales, deja al descubierto lo que puede significar un nuevo fracaso de la conducción del partido k que está despedazado en la provincia y crea sus propias fantasías. La "estrategia del desacuerdo y la confusión inmadura".
“El proyecto nacional y popular en la provincia no importa”, es la lectura correcta de Monte Caseros, al justificar su intendente la “coincidencia de la fecha del 19” con las provinciales decretadas por Ricardo Colombi, desairando las del 23 que son las nacionales k.
Los fanáticos –hoy kk- tendrán otra interpretación.
A “contrapelo” de Galantini, un poco más al sur en kuruzu kuatiá, el otro reducto k, ya eligió que van a elecciones para reforzar el proyecto de Cristina el 23. Sin dudas que el teléfono entre ellos está cortado y cada cual hace su propia jugada. Así terminarán.
Durante toda la semana entre sacudones de corrupción, mafia y “pistas de aterrizajes de dinero sucio” entre los Schoklender, los pjk en Corrientes intentaron a su vez “tapar las desinteligencias internas” de no conocer las decisiones de sus intendentes hasta último momento. Fue en vano. Están para atrás.
Esto, más la frágil alianza entre partidos de nula gravitación ante la pésima capacidad de formar alianzas, más el refichaje de “dinosaurios pianta votos como Badaracco, Mary Mansutti, Fabián Ríos, Pruyas y Barrionuevo, complica sin dudas el panorama a la cooperativa que para colmo está obligado a “buscar las formas de quitarse los collares putrefactos” que vienen desde la Nación.
A las claras Botón no actúo con egoísmo porque, con amplio perfil de un estadista, sabe que su capital debe cuidarlo como oro ante lo que se viene más adelante, para que no lo agarre a contra pierna. Hombre precavido vale por dos.
El “trafico entre cúpulas crápulas” para el refichaje de dinosaurios pianta votos –a diferencia de los radicales que cedieron a los intendentes y oxigenaron la grilla- sin dudas son puntos que el electorado sabrá valorar.
Los PJk prometen una nueva Corrientes, pero en esencia tienen el mismo olor con las mismas carencias de ayer y no propone nada, sencillamente porque son “los mismos de siempre” que “no se bañaron” y para colmo están todos desunidos y con viejos olores.
Botón fue hábil y prefirió "despegarse a tiempo de esos olores del retraso", apostando a su jurisdicción para hacerse fuerte y llegado el caso hacia el futuro mostrar credenciales de ganador, como lo hizo siempre.


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