Derecho de personas con Síndrome de Asperger

En el marco del Día Internacional del Síndrome de Asperger, la presidente de la Fundación "Caminando con Débora", Cristina Rivadeneira Roldan, puso de relieve la necesidad de que se reconozcan los derechos de las personas que padecen la enfermedad.
Al mismo tiempo abogó por la existencia de programas y políticas en las áreas de salud y educación que atiendan las necesidades de ellas.

Mencionó que este año, las organizaciones que entienden en la cuestión, hacen especial hincapié en los derechos a los que las personas de este colectivo tienen más dificultades de acceso. “Las "personas con Síndrome de Asperger tienen derecho a acceder a terapias y profesionales que les ayuden y provean de las herramientas necesarias para poder tener un desenvolvimiento normal en el entorno social. Siempre en igualdad de condiciones y sin la existencia de trabas burocráticas o administrativas y sin que aspectos de índole económica les coarten el acceso pleno a estos medios a los que tienen derecho para tener una intervención de carácter socio-sanitario".

También "tienen derecho al pleno acceso a la salud, teniendo adaptadas las necesidades que, por la particularidad de su condición, le sean imprescindibles para un uso adecuado y adaptado de los recursos sanitarios".

Asimismo, a acceder a una educación de calidad y adecuada a sus necesidades." A disponer de todos los medios para que el derecho a la educación no se vea coartado por aspectos de índole ideológica, siendo tenidos en cuenta en todo momento como ciudadanos dignos y de pleno derecho. Poniendo las administraciones públicas los medios necesarios para que se cumpla uno de los principios básicos del derecho a la educación, que es una educación basada en una inclusión plena de la persona en el grupo escolar".

"Las personas con Síndrome de Asperger tienen derecho a que su dignidad e integridad sea preservada y protegida por los instrumentos de los estados, de forma que vea en los mismos un mecanismo de defensa ante las agresiones a las que se vea sometido por su propia condición desde el primer momento de su vida, esto es, defensa ante situaciones de acoso escolar, sea este acoso del tipo que sea; defensa ante situaciones de segregación o exclusión para poder acceder a la educación en todas sus fases en igualdad de condiciones; defensa ante situaciones de injusticia social frente al acceso en igualdad de condiciones a un empleo digno y con una remuneración justa".

Remarcó que tienen derecho al reconocimiento pleno de su diferencia y su aceptación social; a decidir sobre su propia vida sin necesidad de tener que contar con el concurso de terceros a la hora de estas decisiones trascendentales".

"Si como sociedad no somos capaces de que los derechos universales del hombre se cumplan de forma igualitaria en todos los miembros de la sociedad, estaremos violando estos principios universales que ha supuesto uno de los mayores logros de la humanidad. Trabajar para que el cumplimiento de estos derechos llegue también a los grupos minoritarios es lo que debe mover a las instituciones públicas y a la ciudadanía, así como a convertirse en el espíritu que marque el camino a seguir para alcanzar una sociedad más justa. En numerosas convenciones, declaraciones y resoluciones internacionales de derechos humanos se han reiterado los principios básicos”, apuntó al concluir.

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