Un grupo de padres, de los niños que concurren al jardín de la Escuela 237 se reunieron ayer a la mañana en tribunales preocupados por las denuncias de presuntos abusos sexuales que se han vinculado a esa institución.
El sospechoso es un joven profesor de educación física, que posiblemente esté realizando las prácticas para recibirse. La situación aún no tiene una versión única sobre lo ocurrido y en tribunales todavía se están cumpliendo con las diferentes diligencias destinadas a corroborar pruebas.
Las autoridades del jardín de infantes estuvieron reunidas el martes con la fiscala Ana Laura Ruffini, quien está a cargo de la causa. En fiscalía se tomaron ayer las declaraciones a la familia que realizó la primera denuncia el jueves de la semana pasada en sede policial.
El médico forense Rubén Bocchio fue quien revisó al menor, de cinco años, y las lesiones encontradas en la piel no fueron confirmadas con certeza como producto de abuso. En breve tiempo se concretará la formalización del caso, con ese avance se podrá solicitar la Cámara Gesell para que el o los niños implicados aporten datos sobre lo ocurrido.
Mientras tanto, ya se confirmó que la Comisaría Primera recibió dos nuevas presentaciones por abuso infantil referidas a la misma institución. Uno de los trascendidos en cuanto a las familias denunciantes es que se trata de personas que tienen un trasfondo social conflictivo.
Preocupados.
Los padres que estaban ayer en tribunales explicaron que se presentaron en la sede de calle 22 esquina 9 como una forma de mostrar apoyo a las familias que denunciaron. Al mismo tiempo estaban ansiosos, porque se trata de un tema sensible y quieren tener la seguridad de que sus hijos no corren peligro al asistir al jardín.
En el turno tarde son alrededor de 20 los niños que acuden a clases, pero esos menores no volverán al jardín hasta que haya más claridad sobre los hechos. Los presentes hablaron de una mayor cantidad de denuncias, cuatro en total, pero esa información no fue confirmada.
La molestia de los padres también estuvo relacionada con la forma en la cual la institución manejó el tema.
El martes a la tarde se reunieron con las directivas del jardín, sin embargo sobre la denuncia se enteraron antes por los medios de comunicación o por el diálogo entre ellos mismos. No hubo una anticipación por parte de la entidad educativa para brindarles alguna explicación.
Además, conforme a sus dichos, el martes por la tarde fueron hasta el jardín y en el diálogo que mantuvieron las docentes y autoridades les aseguraron que el profesor de gimnasia nunca está solo con los menores porque la maestra permanece presente.
Por otro lado, el profesor no asistió a dar clases ese día, y tampoco tuvo durante el año ninguna presentación formal ante los padres. Finalmente, según dijo un padre, los hicieron retirarse del lugar con presencia policial para que no causaran conflictos.
Todos varones.
"El bueno y el malo", de esa manera dicen los padres que sus hijos distinguen a los dos profesores de educación física que dictan clases. "No sabemos quién es el acusado", aseguró uno de los presentes, porque es un docente nuevo que al parecer se sumó hace poco tiempo al jardín.
Conforme a los datos que fueron dando en medio de una charla con los medios de comunicación presentes, todos los afectados serían varones (de 5 años), que asisten al turno tarde y que tienen clases de educación física los días martes y jueves a partir de las 15.30.
El abogado Sergio Fresco, quien está asistiendo legalmente al imputado, explicó que hasta el momento sólo hay denuncias y sugirió que no existen pruebas contundentes. También afirmó que se trata de un tema que debe ser tratado con cuidado y no difundir nombres porque este tipo de acusaciones puede truncar la carrera de un joven que recién se está iniciando en su profesión de docente.
Comentá la nota