Una nueva denuncia recae sobre una puntera pejotista de Catriló, que también trabaja para la gestión del gobierno comunal. Esta vez, una mujer la acusó de haber echado a una de sus hijas (de 13 años) del comedor municipal.
Ya no llama la atención que un funcionario o puntero de la gestión del intendente Eduardo García sea señalado por un acto de violencia, discriminación, o patoteril. Tampoco sorprende que nuevamente la señalada sea la vecina Julia Barbosa, quien ya ha sido denunciada por actos similares por ediles opositores, periodistas y vecinos.
Isabel, madre de la adolescente Dana, denunció ante esta corresponsalía el acto de atropello que tuvo que sufrir su hija al ser expulsada por Barbosa del comedor municipal, adonde asistía desde hace un tiempo.
"Mi hija estuvo unos días sin ir al comedor porque estuvo enferma, y cuando volvió, la semana pasada, fue echada por esta señora (por Julia Barbosa). Lo que me sorprende es que nadie me dio una explicación del porqué la expulsaron", dijo Isabel.
Sin respuesta.
La denunciante contó que fue al municipio y fue recibida por el secretario Ricardo Delfino, pero aún no obtuvo una solución. "Todavía no fui recibida por el intendente y me llama la atención que ni siquiera la asistente social se acercó a mi casa para darme una explicación", sostuvo.
"Dana se niega a volver al comedor porque le tiene miedo a Julia", agregó Isabel, que aún no encuentra una respuesta del porqué Barbosa la echó a su hija siendo que ni siquiera es la responsable del comedor.
Este accionar violento de la puntera pejotista es algo que caracteriza a un grupo de personas cercanas al jefe comunal -entre ellos también la de su mujer Rosana del Monte, directora de Cultura-. Desde que asumió esta gestión (en 2007), en Catriló se manejan arbitrariamente las áreas y lugares dependientes del municipio, transformándolas en "unidades básicas", quedando excluidos todos aquellos que no piensan igual a ellos.
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