En el Poder Judicial de La Pampa, en vez de ocuparse las vacantes con empleados fijos, esos cargos son desempeñados por pasantes, en su mayoría estudiantes avanzados de Ciencias Jurídicas o Económicas. Lo denunció el titular del gremio de judiciales, Ceferino Riela.
Esos contratos se hacen por un año, con un régimen diferente de carga horaria y un sueldo de dos mil pesos. "Se sigue negreando la relación laboral, y lo hemos denunciado en reiteradas ocasiones", agregó el gremialista.
A los más de 23 mil empleados de la administración pública provincial, Riela sumó los planes sociales y los porteros monotributistas. "Es un descontrol, pero ocurre porque no hay una salida laboral y la administración pública es la gran fábrica que tenemos en La Pampa".
"Este es un vicio de la democracia, aunque hay lugares donde se necesitan empleados. No es cerrar el ingreso a la administración pública, porque todo crece, pero no hay alternativas (productivas) en la provincia", indicó Riela.
Pasó revista a los emprendimientos productivos privados que han fracasado en el último tiempo, con el saldo de desocupados. "Pero lo más trágico es que somos 300 mil habitantes y no hay un plan para darle contención a toda la mano de obra joven de la provincia, y es por eso que los profesionales que estudiaron fuera de la provincia, no regresan".
"Pero tampoco se nos cae una idea. Y le tengo más miedo a los subsidios eternos, porque hay casos en campos cercanos a Santa Rosa que necesitaban dos hombres a caballo, no los consiguieron y debieron ir a buscarlos a Entre Ríos", dio como ejemplo.
"Debe buscarse la cultura del trabajo, porque con los subsidios se produce el clientelismo político cuando se plantea la posibilidad de que se pierda ese beneficio si cambia el gobierno. Necesitamos fuentes genuinas de trabajo, venimos de una franca decadencia provincial y debe haber un resorte para disparar la economía", planteó Ceferino Riela
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