Matías Plaza fue brutalmente golpeado en el interior de la comisaría, frente a su esposa e hijo.Las autoridades policiales dijeron que "sufrió un ataque de epilepsia", y que así recibió las heridas
Matías Gabriel Plaza, de 23 años, tiene problemas con su hermana, y hace unas semanas discutió con ella y la echó de su casa. El jueves cerca de las 19, ésta fue a la Seccional Segunda para acusarlo falsamente de violencia de género. Plaza se enteró y fue a la comisaría junto a su esposa e hijo.
Según consta en la denuncia que él radicó en la Ciudad Judicial, y que está en manos del fiscal Gastón Boulenaz, a la dependencia policial ingresó "alterado pero no agresivo", e inmediatamente fue reducido por dos uniformados y luego golpeado por otros cinco frente a su familia. "Cuando entré me agarraron del cuello, me tiraron al piso, me esposaron y empezaron a pegarme patadas y piñas. Después, en la celda, me siguieron dando hasta que me desmayé", comentó el joven a LA ARENA.
Baldazo.
Posteriormente, Plaza fue trasladado al Hospital Lucio Molas, en estado de inconsciencia. Cuando llegó el móvil policial al nosocomio, los agentes lo despertaron de un baldazo de agua. "Me tuvieron un rato en observación y me hicieron placas porque estaba destrozado", agregó el damnificado, quien no posee antecedentes judiciales en su haber.
Por último, Plaza aseguró que los efectivos policiales le advirtieron que no realice la denuncia ante la Justicia provincial. "¿Por qué no la voy a hacer? si me pegaron de todos lados, tengo los mismos derechos que ellos", indicó a este medio. En tanto, el mismo día de los apremios, su esposa realizó una exposición en la misma comisaría que su esposo jamás la agredió. Asimismo, la hermana de Plaza finalmente no quiso radicar la "falsa denuncia".
¿Epilepsia?.
"Estaba a los gritos, así que fue reducido y llevado al calabozo", expresó un vocero policial de la Segunda. "Él pibe es epiléptico -prosiguió el uniformado- y tiene golpes en la cara producto de una caída cuando le dio un ataque. Puede tener raspones en las rodillas, pero son lastimaduras normales que persona sufre cuando es reducida. El estaba muy sacado, pero igualmente no agredió a ningún policía". Al ser consultado sobre "su enfermedad", Plaza fue tajante: "no soy epiléptico: me pudo haber agarrado un ataque por las piñas que me pegaron, pero la verdad que no recuerdo bien lo que pasó".
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