Lorena De Luca realizó la correspondiente exposición luego de detectar problemas en su salud y la de su mamá provocados, a su entender, por el glifosato que tiran en un comercio aledaño a su domicilio.
Una vecina de esta ciudad realizó recientemente una denuncia por síntomas de intoxicación aguda por agrotóxicos. Se trata de Lorena De Luca, quien radicó la correspondiente exposición en la Dirección de Seguridad y Control Urbano Urbano de la Municipalidad de Azul.
El problema se originó a raíz de que al lado de su domicilio, De Los Fortines entre Piazza y Prat, se encuentra un predio de un comercio dedicado a la venta de hierros y chatarras, sito en calle Avenida Piazza entre De Los Fortines y De Las Postas, donde, de acuerdo a su denuncia, "el empleado se encontraba fumigando con glifosato, comercialmente conocido como Round Up", esto "manifestado por el propietario de dicha firma". Es que según le informaron, en el lugar realizan dichas fumigaciones cada 15 días con el objetivo de erradicar ratones.
Una vez que esta vecina se informó acerca de los efectos nocivos de este producto para la salud, realizó la denuncia. En la exposición explicó que el producto "es nocivo para la salud, muy tóxico, que a corto o a mediano plazo causa varios efectos sobre la salud como reproductivos, mal formaciones genéticas, abortos, cáncer linfático, como así también en la sangre, problemas respiratorios, mal de Parkinson, alteraciones endocrinas, etc.".
Lorena De Luca expuso asimismo que también este producto se deposita en las napas del suelo, contaminando el agua, afectando tanto a las plantas como al micro ecosistema, al medio ambiente. Allí dejó sentado que "dicho producto es para ser utilizado en el campo y no en la ciudad, menos habiendo gente cerca, ya que el aerosol que se produce mientras se esta utilizando se dispersa por el ambiente".
Contó asimismo que "luego de la fumigación que se realiza, su vecino comenzó a sentir sabor metálico en la saliva y que su mamá se siente descompuesta con frecuencia".
El objetivo de De Luca es que desde el área comunal que corresponda se tomen las medidas necesarias para evitar que esta persona siga contaminando de forma silenciosa, y de esta manera evitar futuras enfermedades.
"Se ha naturalizado el uso de agroquímicos"
Por su parte, el Dr. Rafael De Luca, familiar de la denunciante, explicó que "en la actualidad existe ya un gran cúmulo sobre los efectos deletéreos de los biocidas utilizados masivamente y en el agronegocio y en la industria agroalimentaria".
Sin embargo, entendió que "ante la falta de suficiente conocimiento por parte de la población, la insuficiente o poco conocida reglamentación de artículos constitucionales relativos a la preservación del medio ambiente y al principio precautorio, el desconocimiento de ordenanzas municipales, hace que todo continúe en medio de un mar de indiferencia e impunidad".
Sostuvo de esta forma que el caso puntual de la vecina Lorena De Luca, "es solo uno de los miles de casos que se producen a diario en toda la extensión de la frontera agrícola, en los territorios que Sygenta a dado en llamar Repúblicas Unidas de la Soja, refiriéndose a las tierras cultivables de Argentina, Brasil, Bolivia, Paragua, y Uruguay".
El Dr. De Luca opinó que "la sojización, los cultivos industriales transgénicos de maíz, girasol, colza, etc., han naturalizado el uso de agroquímicos, instalando en el común la idea de que son inocuos y se han extendido como mancha de petróleo".
Puntualizó que "en Azul hemos visto sembrado con las consecuentes fumigaciones en baldíos cercanos a la Ruta 3, el hipódromo, chacras cercanas a la antigua feria Castellar (Malvinas y Miñana), etc., todos en medio de zonas pobladas y con instituciones como escuelas, el convento San Lorenzo, Policía, salas de Atención Primaria de Salud, penitenciaria y, por supuesto, cada barrio con todas sus familias".
Señaló que "en especial el herbicida fosforado en base a glifosato, vulgarmente conocido como Round Up, de la multinacional Monsanto, es esparcido indiscriminadamente, irresponsablemente y hasta diría alegremente no solo en los campos y pooles de siembra, sino en las vías del ferrocarril, las banquinas de las rutas, en las veredas y en los baldíos cercanos a nuestras casas, afectando a cada vecino en forma inmediata, como en el caso puntual expuesto, o a mediano o a largo plazo".
Por estos motivos, De Luca advirtió que "el objetivo de esta exposición es no solo estimular a las autoridades correspondientes a todo nivel a que hagan cumplir la legislación vigente, y si la misma no es suficiente o no la hay, crearla, y si es obsoleta, actualizarla; sino tratar de instalar en el común, conciencia de tan delicada cuestión que implica la salud particular de cada uno, nuestra seguridad y soberanía alimentaria, pues que nadie olvide que históricamente cada nación que dedicó sus tierras a monocultivos terminó en la más inmisericorde dependencia y colonización".
Rafael De Luca especificó para finalizar que "en Argentina somos 45 millones de fumigados, pues todos comemos cada día trazas de estos venenos, con impacto directo sobre la salud a mediano o largo plazo".
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