En el denarvaísmo bonaerense aún ven presidenciable a Scioli

El presidente del bloque de diputados bonaerenses de Unión Pro, Ramiro Gutiérrez, recibió a INFOCIELO en un café de Pinamar, habló del año electoral que se viene y no descartó la posibilidad de que el peronismo se reunifique antes de las internas de agosto.

Por otra parte, señaló que ni la candidatura de Cristina Fernández de Kirchner está definida e incluso indicó que el gobernador Daniel Scioli podría ser un presidenciable con el cual el peronismo podría encolumnarse “como un dominó”.

A continuación la entrevista entera.

En las elecciones de 2009 Unión Pro ganó por menos de 5 puntos. ¿Cómo piensa ganar Francisco De Narváez este año sin Mauricio Macri y Felipe Solá?

El secreto de toda victoria electoral es saber interpretar lo que la gente está necesitando, reclamando y exigiendo. Creo que en la elección legislativa pasada, el frente electoral integrado por Mauricio Macri, Felipe Solá y Francisco De Narváez supo interpretar mejor que otros espacios políticos lo que estaba sucediendo y ofrecer un modelo de gestión que la gente quiso acompañar. Eran momentos muy difíciles, una realidad conflictiva y un gobierno central muy férreo en sus decisiones y picos de confrontación que llevó a que hubiera mucha visceralidad. La gente votó desde posiciones viscerales. Este es un escenario donde se va a elegir a un gestor. La gente elige un candidato que piensa que le va a resolver los problemas a través de la gestión. Se eligen ejecutivos y entran en juego las bondades de cada uno y por supuesto, quien pueda sintetizar esta voluntad de la gente de cambiarle la vida tanto en la provincia como en la Nación.

¿El denarvaísmo no pierde terreno con el acuerdo entre Graciela Camaño y el macrismo?

Son momentos de precandidaturas. Quienes están en política y tienen aspiraciones de ocupar roles de conducción o a puestos en el Ejecutivo muestran sus esquemas y los ponen a consideración de la gente. Me parece todo válido. Francisco lo viene haciendo hace años, diciendo 'mi proyecto es la Gobernación', se ha preparado para ser gobernador y esa va a ser nuestra oferta en nuestras elecciones.

De Narváez tuvo como asesores cercanos a José “Pepe” Scioli y a Emilio Monzó, pero uno perdió exposición y el otro se fue al equipo de Macri. ¿Eso habla de una falta de confianza de Francisco hacia su propio entorno?

No, Francisco es un hombre de escuchar. El diputado Emilio Monzó fue ministro de Asuntos Agrarios, con una vasta experiencia y Francisco necesitaba conversar, nutrirse de información. Tuvimos ese tránsito con Emilio de conocimiento e intercambio de información necesaria. “Pepe” Scioli ha sido funcionario de la provincia con vasta experiencia y es un hombre de valor y capital propio que sigue trabajando dentro de los esquemas de Francisco De Narváez. Nosotros vamos a nutrirnos permanentemente de estas experiencias porque queremos ser gestión y la única forma de hacerlo es conociendo el territorio, y habiendo intercambiado roles y espacios con gente que fue gestión.

¿Por qué se fue Monzó?

Somos todos hombres de la política, entonces cada uno tiene su propio camino en esto. Por supuesto Emilio es un hombre reconocido y muy valioso para nosotros. Veremos al momento de las elecciones qué lugar ocupa cada uno.

Se habló infinidad de veces de la inminente ruptura del bloque de Unión Pro que usted preside. ¿Por qué no se fracturó? ¿Sólo por una conveniencia sobre los cargos en la Cámara?

Empezamos 15 y terminamos 15 y creo que hemos demostrado la posibilidad de hacer un trabajo diferente a otros parlamentos de la República Argentina. Tuvimos una opinión monolítica para la mayoría de los temas, nos hemos conformado como la segunda fuerza en la Cámara de Diputados y trabajamos con mucho equilibrio y razonabilidad apoyando lo que el gobernador necesitaba y nosotros considerábamos que era bueno para la provincia y diciendo lo que a nosotros nos parecía incorrecto. Creo que hemos demostrado razonabilidad y era lo que la gente necesitaba, un parlamento funcionando. Lo pudimos hacer y esperamos seguir el año que viene trabajando de la misma manera.

¿Por qué en el Congreso la oposición rechazó casi todos los proyectos presentados por el kirchnerismo y en cambio en la Legislatura acompañaron varios proyectos del sciolismo?

Hemos acompañado básicamente dos paquetes de leyes, uno de seguridad. Con la seguridad uno no puede titubear. El ministro de Justicia nos pidió leyes que expresaban la voluntad del gobernador para tratar de romper el flagelo de la inseguridad. Nosotros no podíamos ser obstáculo. Hemos acompañado la mayoría de las leyes que han endurecido la legislación penal. Evidentemente tenemos otras recetas que difieren, pero no podemos ser obstáculo cuando la vida está en juego, así que acompañamos. Y lo que acompañamos fue el Presupuesto. Un gobernador no puede transitar sin Presupuesto. Y ojalá cuando seamos gobierno el año que viene la oposición entienda que un gobernador tiene que gozar de un presupuesto, porque si no lo hace, los que pierden son los bonaerenses.

Pero justamente en el Congreso la oposición no le votó el Presupuesto al oficialismo…

Porque el presupuesto de la provincia de Buenos Aires, si bien hemos objetado en particular, preveía las necesidades básicas como para que el gobernador pudiera desarrollar un año. Participamos de esa discusión y gracias a nuestra intervención se lograron 700 millones de pesos más en el presupuesto para seguridad y hoy lo vemos en la calle.

¿En qué sentido dice que habría que endurecer las normas de seguridad?

Las normas de seguridad hay que endurecerlas en el sentido primero de hacer un protocolo para la libertad, que lo hemos propuesto al gobernador. Un médico cuando opera sigue un protocolo. Hoy para poner en libertad a una persona no se ha establecido un protocolo, es algo lógico. Significaría que algunas interpretaciones dispares hoy se acomoden. Si uno lo quiere entender como endurecimiento, esa es la interpretación que hay que utilizar. La gestión tiene que verse en ladrillo: hoy no hay lugares de alojamiento ni para menores ni para mayores. Faltan 9 mil plazas en el servicio penitenciario. Hemos votado un presupuesto para que esto se haga y si el gobernador lo hace lo acompañaremos. Si no le pediremos que construya las 9 mil plazas que faltan, porque si la policía atrapa a un ladrón y un juez decide que debe estar preso y apartado de la sociedad no tenemos donde ponerlo.

Scioli dice que la ley de nocturnidad que reglamentó está teniendo resultados contundentes, sin embargo desde la oposición apuntan a un desborde de la juventud en la Costa Atlántica. ¿Usted qué postura tiene?

Noto en la franja costera de 800 kilómetros que hay una fuerte presencia policial. Eso puede haber coadyuvado a que tengamos un pasar un poco más controlado.

¿Cómo ve la campaña del gobernador en la Costa Atlántica?

Me parece que es desmedida. Es una campaña de posicionamiento nacional. A nosotros nos hubiese gustado una campaña más medida de asistencia de servicios y una fuerte presencia en distritos que no son ventana turística como lo es el Conurbano. Por otro lado, los camiones de Randazzo brindan un servicio muy importante, pero con gente sin documentar en el Conurbano me parece que estamos perdiendo mucho tiempo.

¿Es cierto que le destruyeron su publicidad en Pinamar en cuestión de horas?

Nosotros intentamos tener un espacio de publicidad como todos los sectores políticos pero la publicidad aérea fue bajada. Son las reglas de juego de la campaña política en un año electoral, pero nuestras ideas no pasan por un cartel.

¿Cree que la interna del peronismo puede resolverse antes de agosto?

Yo espero que así sea. El movimiento justicialista es el más importante de la tradición política argentina y aún no se ha expedido. Cuando se mueva el peronismo en su integridad, va a hacer mucho ruido, va a crujir la política de la República Argentina. Me parece que hay que esperar ese momento. No hay candidatos nacionales definidos, la política eleccionaria aún está en pañales.

¿La candidatura de Cristina Fernández no está definida?

Creo que no. Creo que falta y no hay ningún político nacional que hay superado el estadio de la precandidatura.

Si no es Cristina, entonces ¿a quién ve como el candidato del kirchnerismo?

Creo que aún falta la voz del peronismo, que no es la voz de los dirigentes. La política crepitará y se separará la paja del trigo.

Hoy De Narváez dijo que las internas abiertas seguramente no se realizarán. ¿Cómo cree que se puede resolver la elección de octubre si no se puede aplicar la reforma política?

De dos formas: o se suspende la ley que todos hemos votado y queda vigente el esquema jurídico anterior o a través del diálogo y el consenso. Si algo han aprendido los políticos en los últimos tiempos es que hay que sentarse a hablar mucho más.

¿No sería un golpe para el sistema político no poder aplicar una reforma aprobada hace más de un año?

Nosotros tenemos la base fundamental que es la ley. A veces las leyes recorren diferentes estadios para poder aplicarse, pero lo más valioso es que la tenemos. Está la ley y tal vez en esta oportunidad no se llegue con los tiempos para la implementación. Pero eso no significa que la realidad jurídica ya tenga consenso en que deba ser así. Y ojalá pueda instrumentarse el voto electrónico, lo vimos acá en Pinamar, que sería una seguridad para todos los votantes y una erogación menos: las campañas son muy caras, el recuento de los votos es muy caro, la impresión de las boletas es muy cara. Y las listas sábanas son muy caras a una democracia como la nuestra que ya no debería tenerlas.

¿Quién le gustaría que fuera el candidato a vicegobernador de De Narváez?

El mejor. Todos sabemos que la vicegobernación es un lugar que siempre se deja abierto para los frentes electorales. Ojalá que primen mejores acuerdos, que la política pueda llegar a un esquema que satisfaga a los bonaerenses.

¿A qué sectores podría incluir ese frente electoral?

A todos los que quieran un modelo que importe un cambo substancial. Dejar las cosas buenas que se han hecho, que son muchas, y que contemple otras que hoy no están previstas. Francisco es justicialista y muchos de los que lo acompañamos también y también muchos independientes que reclaman una política renovadora, oxigenada. Nosotros queremos un peronismo moderno que proponga una prosperidad y una previsibilidad para una Argentina que tiene todo para despegar.

¿La fórmula tiene que ser cien por ciento peronista?

Nosotros nunca hemos formado frentes cien por ciento peronistas. Nuestras fórmulas siempre han sido abiertas. Pero nuestro corazón es el de la justicia social.

¿Por qué cree que el candidato a presidente de De Narváez todavía está lejos de definirse?

Porque no lo ha definido ningún otro espacio político con la certidumbre de tener un candidato y encolumnar toda la estructura detrás.

¿Ve a Scioli como candidato a presidente?

Es posible que sea candidato a presidente como es posible que lo sea Mauricio Macri o Eduardo Duhalde. Todos ellos han manifestado su voluntad de ser y todos están en esta carrera electoral. Esto es como el dominó, cuando se pone el uno, se acomoda todo detrás. Esperaremos ese momento en tres o cuatro meses.

¿Cree que la candidatura presidencial de Scioli le daría más chances al peronismo de llegar a un acuerdo?

Scioli es un hombre del peronismo con una mesa en la que seguramente será parte de la discusión. Es un hombre importante del peronismo. También lo es Duhalde. Si todo el peronismo logra tener una voz unificada, puede ser una realidad. Si no será una elección muy similar a la legislativa anterior.

¿Usted será candidato a intendente en Dolores?

Estamos charlando mucho con Francisco respecto de los lugares que cada uno tiene que ocupar. Francisco por supuesto que necesita intendentes porque su aspiración es ser gobernador de la provincia de Buenos Aires. Pero también necesita operadores legislativos. Yo me he preparado durante cuatro años, he sido su vocero en la Cámara de Diputados y tengo experiencia en este sentido. Pero veremos cuál de las dos necesita más y allí estaremos. J.L

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