No demolerán las celdas de admisión del Ipesa

El ministro de Bienestar Social, Gustavo Fernández Mendía, dijo ayer que las celdas de castigo del Ipesa, que oficialmente se denominan "de admisión", no serán destruidas sino reformadas. "No es que se van a destruir, se van a ampliar. Como tenemos menos chicos que la capacidad mayor que en un momento fue proyectada, lo que vamos a hacer es ampliarlas", explicó.
El anuncio del funcionario convirtió la actuación en el tema del referente de la Asamblea Permanente de Derechos Humanos, Mario Canoba, y su abogado, Carlos Pérez Funes, en un papelón. Canoba había anunciado a través de algunos medios, que reprodujeron sus dichos sin verificar la información, que se iban a derrumbar esos espacios de admisión.

Sin embargo, en el proyecto original del edificio que alberga a jóvenes en conflicto con la ley, esas celdas servían para alojar a los que recién ingresaban en situación traumática, por lo que estaban acondicionadas con camas de hormigón y otros requisitos arquitectónicos realizados para que no estuvieran en peligro.

El reclamo de Canoba, que coincidió con la Semana de la Memoria, había alarmado al ministro, que ahora una vez en conocimiento de la situación puso las cosas en su lugar. Fernández Mendía finalmente ayer al aclarar el tema, dejó en una posición muy incómoda a Canoba al informar a la prensa que mantendrán las mismas características arquitectónicas de las celdas de admisión, pero que se van a ampliar al haber menos cantidad de jóvenes alojados allí.

-¿La función que cumplían esas celdas era de castigo?

-No, había un lugar de admisión y el lugar donde están los chicos que ya pasaron por el proceso de admisión. La idea es simplemente que como tenemos menos chicos que los que puede albergar el instituto, es ampliarlo para tener un lugar más grande.

-Y se las seguirá usando para lo mismo.

-El chico que ingresa tiene que hacerlo por la parte de admisión, que es un período donde el realiza el acostumbramiento al sistema, muchas veces vienen con problemas de adicciones que implica síndromes de abstinencia o alguna cosa. Y tienen que ir incorporando de alguna manera el proceso terapéutico al que van a ser sometidos y después pasan al otro sector.

-¿Hay un registro de cuántas capacitaciones se han hecho y cuántos internos las han realizado?

-Eso tenés que preguntarle al director del Ipesa.

-¿Las hace el Ipesa o la Fundación Nuestros Pibes?

-La fundación a veces pone los talleres, pero no tiene nada que ver el dinero que va a la fundación con el Ipesa. Son dos cosas separadas. La relación del ministerio con la fundación, por la cual le van aportes, tiene que ver con los hogares de menores.

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