El presidente del Banco Provincia deja en claro cuál es el pensamiento del sciolismo sobre los temas candentes en el interior del FpV. También habla del peronismo y del valor del disenso en la democracia. Define a Scioli como “un excelente administrador
-¿Financieramente, la Provincia soluciona los problemas recomponiendo el Fondo del Conurbano, como dicen sus compañeros de Gabinete?
-En algún momento la situación de la distribución federal de impuestos deberá ser reexaminada a la luz de los muchos cambios que ha tenido la matriz productiva en los últimos años, y a la luz de lo que sabemos todos respecto del potencial de la provincia de Buenos Aires. Pero también uno tiene que administrar y gobernar no sólo con lo que le gustaría, sino con lo que es. La situación hoy es esta, y si hay algo que Daniel Scioli ha demostrado es que no es quejoso, ni un desarrollador de excusas; sino que siempre ha gobernado con los instrumentos que tiene a su alcance. Por eso digo que es un excelente administrador, porque administra en una realidad en la que muchos no podrían hacerlo.
-¿Por qué entonces la mayoría de las críticas, incluso las de algunos sectores del Frente para la Victoria, apuntan a la mala administración o mala gestión?
-Yo particularmente desafío a debatir las características de los cinco años de gestión del Gobernador para demostrar, área por área, sector por sector, que los criterios utilizados son los más adecuados. Y si se pudo llegar a este presente es justamente porque al frente de la Provincia hay alguien que sabe muy bien lo que la Provincia puede dar y sabe muy bien cómo debe administrar lo que tiene. Una Provincia que generando el 40 por ciento de la riqueza recibe solamente el 20, y así y todo puede llevar adelante el cumplimiento de sus funciones fundamentales, me parece que habla muy bien. El criterio político del Gobernador de articular con los municipios y con la Nación todos estos años, y de ser consciente de que debía tender hacia una estructura fiscal progresiva, es lo que nos ha permitido sobrellevar un año tan difícil como 2012, como lo hizo en 2008 y 2009. Por eso creo que la gente le renovó la confianza, con más votos en 2011 que en 2007. Y estoy seguro de que se lo va a reconocer en el futuro.
-¿Se habla demasiado del futuro, se adelantan mucho los tiempos?
-De parte del Gobernador no, yo siempre lo veo viviendo el presente. Y me parece que es lo que le ha valido el reconocimiento de la sociedad, que lo ve un tipo comprometido con el aquí y el ahora. Después, en una sociedad democrática es legítimo y válido que quienes tengan ganas de realizar posibles escenarios futuros lo puedan formular.
-Como amigo y colaborador, ¿usted también considera que Scioli es impermeable?
-Yo considero que es muy perseverante, que es el tipo más trabajador que conozco y he conocido en la política. Y creo que eso hace que la sociedad lo mire con el respeto que lo mira. ¿Qué es lo que respeta la gente? La perfección no, porque ninguno de nosotros la tiene, lo que respeta y valida es la actitud, las ganas de seguir adelante, el empuje, la garra. Creo que son todas las condiciones que ven en Daniel. No sé si utilizaría esos términos que usan algunos de impermeabilidad o invulnerabilidad, al contrario, yo hablaría de un tipo al que la gente ve muy cercano, muy parecido al ciudadano promedio, y justamente es eso lo que lo acerca.
-El tema del verano parecen ser las diferencias que Scioli dijo tener con la Presidenta. Usted dijo que es bueno tener diferencias. ¿Cuáles son esas diferencias buenas?
-Desde 2003 hasta aquí, tanto Néstor Kirchner como la Presidenta definieron a todo el colectivo político que gobierna la Argentina como un colectivo político plural y diverso. Y creo que eso es una gran definición, porque a la Argentina, con el peronismo como columna vertebral, la han gobernado en estos años, además, sectores independientes, movimientos sociales, sectores que provienen de historias políticas diversas; y eso nutre. En democracia, nadie es dueño de la verdad, nadie. Entonces es bueno que todos podamos aportar perspectivas, puntos de vista, si es que estamos de acuerdo en los objetivos estratégicos, que es donde no se pueden plantear diferencias. En los instrumentos algunos podrán creer que algunos son más oportunos que los otros, y eso es válido y enriquecedor. El que está seguro de sí mismo no tiene temor a dialogar y consultar.
-¿Entonces por qué no se dejan en claro las diferencias y ya está?
-Creo que la gente quiere que aquellos que tienen responsabilidad de gobernar, y que además forman parte de un mismo espacio político pongan su esfuerzo en llevar las cosas adelante y después charlarlas y tratarlas donde tengan que ser. Creo que hay cuestiones que uno debe plantear donde corresponde, y si bien los medios de comunicación juegan un papel enorme, trascendente y fundamental en una sociedad democrática, hay instancias donde los que tienen responsabilidades gubernamentales tienen que plantear sus puntos de vista. A lo mejor algunos se apuran a plantear cuestiones en los medios, pero hay otros espacios para discutir, como por ejemplo, los propios espacios partidarios. En la Argentina también necesitamos que los partidos políticos se constituyan en lugares y referencias de debate. ¿Para qué sirve un partido político que no debata nada?
-Dijo que el FpV es un colectivo plural y diverso. ¿Algunos de los que están en ese colectivo quisieran que no fuera plural y diverso?
-Siempre, en todo espacio político hay algunos que tienden a creerse los dueños de la verdad, y que a veces creen que la dinámica en la que hay que establecer las discusiones es: estás de acuerdo conmigo, si no estás equivocado. A mí no me parece que ese sea el camino. La diversidad y la pluralidad es reconocer que se proviene de historias diferentes, que se pueden tener perspectivas y opiniones distintas respecto de llegar al mismo objetivo, y eso enriquece. Creo que los que apelan a las descalificaciones son los que denotan comportamientos no democráticos, y eso no es bueno.
-¿Qué pasa si le proponen a Daniel ser candidato testimonial?
-Yo no veo ese escenario. Además ya está, con una vez alcanza. La gente en 2009 se expresó respecto de esa estrategia.
-Le gusta jugar al truco, de la política ¿a quién elige de compañero y a quién le gustaría ganarle el ‘bueno’?
-Como compañero me divierte mucho, porque es muy pícaro Alfredo Sivero. Y me gustaría jugarle a alguien de la oposición. Primero ver si la oposición tiene la capacidad de formar una pareja de truco y jugarle.
-¿Y si hablamos de espacios políticos?
-Cuando vos jugás al truco y querés ganar el campeonato tenés que ganarles a todos. Que se presenten todos y les jugaremos.



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