Empleados de empresas locales aseguraron que pese al movimiento turístico, no se notaron cambios en el servicio, al contrario, hubo menos pedidos.
"En comparación a los pasados sábado y domingo, la solicitud del servicio disminuyó cerca de un cinco por ciento", aseguró a EL LIBERTADOR el encargado de una agencia de remises. En este sentido, desde otras empresas coincidieron en destacar que el movimiento, para la cantidad de gente que circuló en la ciudad, "fue muy tranquilo".
Días previos a que comience el feriado extendido, este medio se comunicó con representantes de los sectores abocados al turismo y la cultura, quienes anticiparon que se esperaba un alto movimiento turístico para las cuatro jornadas de descanso. Sin embargo, los remiseros no resultaron favorecidos, ya que la demanda "estuvo normal, no se notó mucha diferencia con los fines de semanas comunes", manifestó una de las fuentes consultadas. En este sentido, añadió que, "de hecho, fue un poco más baja, casi el cinco por ciento menos que el anterior".
"El feriado largo no repercutió positivamente en la actividad", señaló por su parte la encargada de otra empresa de remises de la Capital.
DEMANDA LIMITADA
Desde el jueves, las plazas hoteleras comenzaron a coparse, tal como se preveía en función de la cantidad de reservas previstas. En este sentido, ese fue el único día en el que la demanda para los remiseros "estuvo algo más movida, pero el resto de los días no se mantuvo", comentó el referente de una empresa local.
"Si bien hubo algún movimiento, fue demasiado tranquilo para ser un fin de semana extendido", agregó por su parte la empleada de otra remisería.
SITUACIÓN
DEL SECTOR
Ante los rumores del aumento de un peso de la tarifa de remis, días atrás Jorge Aguilar, presidente de la Asociación que nuclea a empresarios del servicio de remises, desmintió que se esté analizando tomar la medida debido al descenso de móviles trabajando, al menos en las agencias más grandes, causado por la baja registrada en la demanda del servicio.
"Nadie está analizando nada", manifestó el empresario, a lo que agregó que "al menos en las agencias que integran nuestra asociación, nadie habló del tema, no hay ningún pedido de trabajadores".
Aguilar explicó que en vista del contexto "no se puede trasladar todo el tiempo la inflación a la tarifa". En este sentido, remarcó que "uno se va acomodando de acuerdo a las circunstancias, hoy estamos teniendo una baja en el mercado, que hace que haya un equilibrio muy delicado para que el servicio pueda seguir manteniéndose".
"Hay una reducción en el número de autos trabajando, en las agencias más grandes, aproximadamente del 15 por ciento, si le agregamos un aumento de tarifa esto se puede complicar", admitió Aguilar.
Por último, el empresario señaló que "aumentar la tarifa puede significar perder clientes y achicar el mercado, y una de las bondades de nuestro servicio es que siempre estuvo al alcance de todos".
Éxito para otros rubros
Los informes a escala nacional arrojaron que se movilizaron más de 1,2 millones de personas, mientras que la ocupación hotelera superó el 75 por ciento. Entre los atractivos turísticos del Litoral, los esteros del Iberá fueron uno de los más elegidos, ya que en cada hospedaje se trabajó con la capacidad colmada al ciento por ciento.
Calificado como exitoso, el fin de semana por el Día de la Bandera, extendido para impulsar la economía regional, representó altos índices de consumo para las provincias del país.
En la Capital se notó un intenso movimiento en los diferentes sitios de concurrencia masiva, así como la visita de extranjeros de zonas cercas como el Paraguay, pero aún así la actividad de los remiseros se mantuvo "estable", como manifestaron desde las empresas a EL LIBERTADOR.
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