Era una causa iniciada en septiembre por la cual desplazaron de sus cargos a tres agentes y un funcionario municipal. Los hechos que se intentaban probar presuntamente habían ocurrido en oficinas de Licencia para Conducir y el dato de mayor gravedad apuntaba a un cobro ilegal para evitar rendir los exámenes.
Trascurridos tres meses de investigación sumarial, Darío Laporte, el funcionario en cuestión, informó a EL CIVISMO que quedó libre de culpa y cargo. "Cuando dispuse el traslado de una empleada a otra área le agarró un ataque de nervios y presentó una denuncia en Licencia. Yo estaba en Transporte y Prevención Comunitaria", recordó Laporte.
Su abogado Oscar Escuredo destacó que "la jefa de división de Licencias, Sandra Galván, trasmitió esa denuncia y se inicia un sumario donde las pruebas no eran claras, sino que se inició sólo por dichos. Laporte, Nicastro y dos empleados más fueron imputados por escenas obscenas en el ámbito de trabajo y venta de licencia. En ese contexto, Laporte fue suspendido por el término de la ejecución del procedimiento sumarial y a Soledad Nicastro por el término de un mes".
"Laporte estuvo tres meses suspendido y la empleada que inició la denuncia pidió licencia psiquiátrica. Laporte quedó en estado de indefensión, suspendido y sin goce de sueldo, mientras que la persona que había iniciado la denuncia no aportaba los elementos probatorios para continuar el sumario", narró el defensor de Laporte.
"Fue así que nosotros –continuó- hicimos los respectivos descargos, argumentando que si se hace un sumario donde se coarta la libertad de trabajar, se tendría que haber hecho primero una investigación donde se acrediten las pruebas necesarias".
En tal sentido, Escuredo dijo que "los abogados de la Municipalidad consideraron que no había elementos para continuar con el sumario. Se ve que en el transcurso de todo esto estuvo metida la política. Por decreto se resolvió dejar todo sin efecto, reincorporar a Laporte y se le pide perdón al trabajador. Son trabajadores que están en planta temporaria, y esperamos que se les renueve sus contratos sin que esto incida. Queremos que quede claro que no hubo elementos que avalaran la denuncia".
"Si bien es lícito iniciar sumarios, el problema es que este sumario salió a la luz sin que todavía se tengan pruebas y la condena social siempre es muy fuerte. Por más que se desmienta, resulta difícil limpiar el buen nombre y honor", dijo el abogado.
Por su parte, Laporte contó que "empecé a trabajar como inspector en La Cúpula. Antes del sumario yo era subdirector de Transporte y Prevención Comunitaria. Me lo ofrecieron de nuevo, pero les dije que no porque siento que no me tienen confianza. Yo soy vecinalista desde 1982 y mi hermana es concejal. No sé si alcanza con el pedido de disculpa o no, la verdad es que voy a quedar cuestionado de por vida".
Comentá la nota