Defensa popular del Parque Oliver

Defensa popular del Parque Oliver
Alrededor de un centenar de vecinos, disconformes con las obras anunciadas por funcionarios municipales para el destino del Parque Oliver, se convocó en el predio en la mañana de ayer. Por otra parte y luego del descontento popular, el secretario de Obras y Servicios Públicos del municipio, Javier Schlegel, anunció la paralización de las obras.
Ayer por la mañana, un nutrido grupo de vecinos, de distintas edades y clases sociales, se reunieron en el Parque Oliver. El secretario de Obras Públicas, Javier Schlegel, se presentó y reconoció que estaban "barajando" la idea de abrir una calle y construir una playa de estacionamiento.

Por ahora, la medida está suspendida, aunque no está descartada la realización de una audiencia pública, según reconoció el mismo funcionario.

"No se toca un metro de parque", dijeron muchos de los autoconvocados, cuando el secretario intentaba brindar los detalles de las obras. Por su parte, el funcionario trató de calmar los ánimos y aseguró que "lo de la playa de estacionamiento y la apertura de la calle es una idea, pero no está firme. Y que sólo habían decidido remover los juegos infantiles". Versión que fue contradictoria, no sólo con su primera declaración de la obra prevista, sino también con la que ofreció la misma mañana de ayer, el secretario de Cultura, Miguel García (ver aparte).

En medio de los reclamos y las frases cruzadas, lo que los autoconvocados dejaron claro es que "esta gestión no nos representa" y también que era necesario realizar "una audiencia pública para definir las próximas acciones". Sobre este último pedido, Schlegel dijo que "no lo descarto, pero no lo puedo asegurar".

Estuvieron presentes y escuchando a la gente, los concejales del Frepam, Cecilia Roigé, Marcos Cuelle, Guillermo Di Liscia y Mariano Salomón, del bloque unipersonal de la UCR.

Finalmente y luego de un rato de acusaciones cruzadas, preguntas sin respuestas y sin la existencia de definiciones en torno al futuro de las obras, los mismos vecinos dieron por finalizada la exposición del funcionario y exactamente al mediodía, se pusieron a reacomodar los ladrillos y escombros que quedaron en el lugar. Reubicaron los trozos en el cantero, de la mejor manera posible, y entre todos, despejaron la zona.

Un dato curioso: en el centro del cantero se formó la frase "Luis No".

Alumnos.

Al salir de la escuela y notar el revuelo, un pequeño grupo de niños se acercó a observar lo que ocurría. Dos de ellos hablaron con LA ARENA. ¿Ustedes quieren que cambien el parque? No, respondieron ellos. "Nosotros jugamos acá y no queremos que se cambie nada", aseguraron muy firmes en su declaración.

García admite "problemas de comunicación"

La resistencia de los vecinos a que se modifique uno de los principales espacios verdes de la ciudad, llevó a que las autoridades comunales revean el proyecto y limitarlo a una readecuación de lugar.

En el Parque Oliver sólo se ampliará la senda peatonal que está a un costado de la Escuela 6, se le dará más iluminación a la zona, se ensanchará la calle Mansilla frente a ese espacio verde para permitir el estacionamiento vehicular en forma perpendicular, a 45 grados, y se cambiará la entrada del establecimiento educativo que dará a la plaza.

Este es el proyecto, aparentemente definitivo, que tiene la comuna y que desvirtuó lo que hasta el martes era lisa y llanamente emparejar el suelo y construir una playa de estacionamiento, además de abrir una calle, la peatonal, para la circulación de vehículos.

La dilucidación de dicha obra corrió por cuenta del secretario de Cultura comunal, Miguel García, quien como arquitecto explicitó la idea que un día antes su par de Obras Públicas, Javier Schlegel, había orientado en otra dirección, lo que generó la reacción de los vecinos que se oponen a la pérdida de otro espacio verde en la ciudad, como ocurrió hace algunos meses con la obra del Medasur.

García, reconoció que "pudo faltar comunicación" entre los funcionarios municipales y la difusión del tema a la comunidad. En parte, dio a entender que en materia de planificación las decisiones del Ejecutivo santarroseño no se sustentan en la lógica de todo proceso, con sus etapas de idea, proyecto y ejecución.

Tal como quedó demostrado, la orden que recibieron el martes los operarios fue la de desarmar la mampostería que rodea los montículos de tierra que le dan al Parque Oliver su principal característica paisajística.

Ese mismo día, al trascender la queja vecinal, Obras Públicas decidió parar los trabajos para permitir su análisis con los reclamantes, incluso con profesionales, y así dar con un proyecto definitivo.

Esta contramarcha fue anunciada por García, no por Schlegel. Incluso el secretario de Cultura no desechó la posibilidad de una audiencia pública sobre la suerte que correrá el Parque Oliver, como también afirmar que se respetarían las especies arbóreas que delimitan un lado del espacio público.

García, además, remarcó que toda determinación pasará por el Concejo Deliberante.

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