Miles de marplatenses volvieron a volcarse a las calles para protagonizar la primera marcha masiva en contra del gobierno de Cristina Fernández de Kirchner de 2013 y, fundamentalmente, en contra del proyecto para “democratizar la Justicia”.
Desde allí, la gente inició la tradicional caminata rumbo a la plaza San Martín hasta que cerca de las 21.30 la gente comenzó a abandonar el lugar.
Concejales y dirigentes radicales (Mario Rodríguez, Maximiliano Abad, Carlos Katz, Luis Rech, Daniel Núñez, Norberto Pérez, entre otros) fueron los primeros en llegar a la convocatoria y rápidamente se entremezclaron con dirigentes cercanos a Mauricio Macri, como Hernán Alcolea y Emiliano Giri. Todos se pusieron detrás de la pancarta y encabezaron la procesión. Otros dirigentes que apoyaban la manifestación, en cambio, optaron por un perfil más bajo y caminaron mezclados entre la gente.
Los primeros que llegaron a la convocatoria parecían llegar a una fiesta. “Ayyy, viniste, vení, sacate una foto conmigo...”, se escuchaba. Ese fue el clima, hasta que se reunió una cantidad importante de personas y se resolvió comenzar a caminar.
La clase media marplatense salió a la calle este jueves y en medio de la manifestación colapsaron las comunicaciones: la gente que protestó era directamente proporcional a la cantidad de fotos o comentarios que circularon por las redes sociales en esas dos horas. Todo lo ocurrido quedó retratado en miles de teléfonos celulares que se alzaban para tomar fotografías o grabar videos.
El ruido de cacerolas y sartenes acompañó toda la manifestación. El reclamo por “una justicia independiente” fue el motor del 18A. Pero, por momentos, pareció una marcha bimotor: el escándalo mediático que se difundió el pasado domingo en el programa de Jorge Lanata (PPT) estuvo presente con carteles dedicados a Leonardo Fariña y Lázaro Báez.
“Esto pasa porque hay mucha ente que no está contenta con lo que están haciendo”, le explicó un padre a su pequeño hijo que le preguntó por qué toda esa gente estaba en el monumento a San Martín.
La consigna sin banderías políticas se quebró cuando una columna llegó al monumento desde la avenida Luro arribó con dos enormes banderas: Radical e Yrigoyen.
La mayor parte de los reclamos apuntó al proyecto para modificar la Justicia y a las recientes denuncias de corrupción. Como ocurrió en el 8N también hubo lugar para los exabruptos y el pedido de “Qué se vayan”, pero en líneas generales la manifestación transcurrió sin incidentes.













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