Maximialiano Murúa y su hermano Enzo prefirieron guardar silencio ante el consejo de su defensor. Están acusados de homicidio simple.
Los hermanos Maximiliano (19) y Enzo (18) Murúa, acusados de asesinar a Ángel Zárate durante la madrugada del lunes pasado, se abstuvieron de declarar ayer frente al fiscal instructor de la Unidad Fiscal de Delitos Especiales. Ambos fueron representados por el defensor Pedro Justiniano Vélez.
Según se pudo saber, Maximiliano fue imputado por el delito de homicidio simple, mientras que su hermano por el de partícipe secundario del mismo delito.
Por consejo de su abogado, ambos se negaron a explicar lo sucedido durante la sangrienta madrugada, aunque no se descarta que puedan hacerlo en otra instancia del proceso.
Tras su indagatoria, los instructores solicitarán la detención de los hermanos, quienes podrían esperar el resto del proceso en el Servicio Penitenciario de Miraflores. El hecho
Según se desprende de la investigación, la historia de sangre se habría iniciado alrededor de las 21, cuando Zárate y su esposa, Virginia Silva, con quien tenía un hijo de 1 año, habrían finalizado de ver el partido de Vélez-River. En ese momento decidieron ir a al almacén para comprar algo. Cuando regresaron se dieron con que la puerta de la vivienda estaba abierta y faltaba el televisor. Vecinos del lugar les dijeron que los hermanos Murúa, quienes son conocidos en el barrio por protagonizar hechos delictivos, habían sido los autores. Sin dudarlo, Zárate, junto a su padre y un primo habrían ido a la casa de Murúa para reclamarle. En el lugar habrían golpeado a Maximiliano Murúa (19) y también a su hermano Enzo, ya que ambos negaron el hecho.
Aún con la bronca por el robo, Zárate se habría ido a su trabajo que desempeñaba en una obra en construcción ubicada a unos 100 metros de su vivienda. Mientras cuidaba el lugar, los hermanos Murúa, enojados por la golpiza que les propinaron comenzaron a buscarlo. Así, alrededor de las 3 de la madrugada se dirigieron primero a la casa de Zárate, en donde amenazaron a la familia y lanzaron piedras, y luego lo buscaron en la obra donde Maximiliano, quien tras increparlo le asestó a Zárate tres puñaladas con un cuchillo de cocina de 30 centímetros de largo.
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