Por: Ricardo Kirschbaum.El asilo a Galvarino Sergio Apablaza Guerra, ex jefe de la fracción más radical del Frente Patriótico Manuel Rodríguez, organización guerrillera que combatió contra la dictadura de Pinochet, se ha convertido en un seria controversia con el gobierno de Chile.
Apablaza está acusado de haber participado en el asesinato del senador derechista Jaime Guzmán y del secuestro de Cristián Edwards , actual vicepresidente ejecutivo del diario El Mercurio y ex editor de The New York Times.
Ambos hechos ocurrieron en 1991, durante la presidencia de Patricio Aylwin , el dirigente democristiano que inició el nuevo período democrático, al frente de una convergencia entre la DC, los socialistas y otras formaciones de izquierda. Este colectivo político estuvo en el poder hasta el 11 de marzo de 2010, cuando llegó a la presidencia Sebastián Piñera, un derechista moderado que, durante la dictadura y también después, se diferenció del pinochetismo más rancio.
El ex guerrillero llegó aquí durante el gobierno de Menem, tras fugarse de Chile donde era juzgado.
Vivió con un nombre falso y se casó con una compatriota periodista, que trabaja en la Casa Rosada. Tuvo hijos argentinos. En 2004 pidió asilo durante la gestión de Néstor Kirchner, quien lo considera un militante popular , fue detenido. En 2005 el gobierno de Lagos pidió su extradición, que fue ratificada por la presidenta Bachelet.
El juez Bonadio lo liberó diciendo que no había condiciones para juzgarlo en Chile, en plena democracia. La Corte, siguiendo un dictamen del procurador Righi, determinó que Apablaza no había cometido delitos políticos sino que estos eran comunes.
Uno de sus cómplices en el asesinato de Guzmán y secuestro de Edwards está preso en Brasil y ha complicado a Apablaza. Chile se ha presentado como parte reclamando a Cristina que diera la extradición.
Todo el arco político chileno hizo lo mismo .
La Comisión Nacional de Refugiados ha recomendado concederle el asilo en un trámite “confidencial”.
El Gobierno le dará refugio .
Arropa a Apablaza considerando que en Chile no hay condiciones para que sea juzgado, desconociendo el estado de derecho allí. Es una decisión política, por cercanía ideológica, que constituye un fuerte agravio para la democracia chilena.
Pero la administración Kirchner prefiere atender a su sector más fiel , enturbiando más una relación estratégica. Ya lo había hecho Kirchner con Uruguay por Botnia. Siempre prevalece la necesidad política interna sin importar los costos



Comentá la nota