Confirmó que será candidato a otro mandato en 2014; el diálogo con las FARC será el eje de su gobierno
"Mi deber como mandatario es no permitir que se pierda todo lo que hemos logrado en los esfuerzos de paz", dijo el líder conservador, al anunciar anteanoche en cadena nacional su decisión de postularse para un segundo mandato. "Lo hago porque, cuando se ve la luz al final del túnel, no se da marcha atrás", indicó en una breve intervención.
Santos, de 62 años y en la presidencia desde 2010, centró su acción de gobierno en el proceso de paz con la guerrilla de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), que arrancó hace un año en La Habana.
El presidente hizo un llamado a todas las fuerzas políticas para que respalden esas conversaciones. "La paz, sin duda alguna, es el bien supremo de cualquier nación. La paz debe estar por encima de rencillas y mezquindades políticas. Debe unirnos en lugar de dividirnos", dijo Santos, en clara referencia a su mentor político, el ex presidente Álvaro Uribe (2002-2010), el más firme opositor a la política de diálogo con las guerrillas que impulsó Santos durante su mandato.
Según las encuestas, casi un 60% de los colombianos respaldan el proceso de paz alentado por el gobierno de Santos, cuya popularidad, sin embargo, está ligeramente por encima del 30%, aunque se espera que repunte si avanza el diálogo en La Habana.
Hace dos semanas, el gobierno y las FARC lograron un principio de acuerdo sobre la futura participación política de la guerrilla, uno de los asuntos más espinosos de la agenda de seis puntos del proceso de paz. Tras ese acuerdo, que se suma al firmado en junio pasado sobre la política agraria, las expectativas de que se logre un acuerdo de paz aumentaron. Nunca antes la guerrilla y el gobierno habían llegado tan lejos en unas conversaciones para poner fin al conflicto bélico. Quedan pendientes los puntos de drogas ilícitas, reparación a las víctimas y abandono de las armas. Además, se deberá definir un mecanismo para refrendar los acuerdos. Santos pretende que sea a través de un referéndum, una propuesta que ya cuenta con el visto bueno del Congreso colombiano, mientras que la guerrilla es partidaria de que se aprueben en una Asamblea Constituyente.
Cuando faltan seis meses para las elecciones presidenciales, cuya primera vuelta se celebrará el 25 de mayo, no ha aparecido todavía una figura que le pueda disputar la presidencia a Santos, para quien se espera además el respaldo de los partidos de centroderecha que conforman su actual coalición de gobierno. Hasta ahora, sólo el ex senador y ex ministro de Economía Óscar Iván Zuluaga ha decidido postularse por el partido Centro Democrático, creado por Uribe. "Buscaré la paz fortaleciendo la seguridad democrática, no arrodillándome ante el terrorismo y el castrochavismo", dijo ayer Zuluaga .
Según un reciente sondeo de la consultora Gallup, Santos obtendría el 27% de los votos en primera vuelta, mientras que a Zuluaga lo apoyaría un 14,9%. La encuesta sitúa a ambos candidatos por detrás del voto en blanco (30%).
"Santos ligó su aspiración electoral a la paz. Ése es el corazón de su discurso. Es arriesgado porque la agenda de la paz no depende sólo de él. Pero creo que está muy convencido de que va a sacar el proceso de paz adelante", dijo el politólogo León Valencia, experto en el conflicto armado colombiano y miembro del centro de estudios Paz y Reconciliación. "Pero ésa era la apuesta que tenía que hacer, porque tampoco tiene muchos otros temas que presentarle al electorado", añadió.
De hecho, los analistas coinciden en que su intención de firmar un acuerdo que ponga fin al conflicto armado de Colombia, que se prolonga desde hace 50 años, es la marca de su gobierno.
"Es la bandera de su gobierno. En los demás campos, sobre todo en la economía, hay mucha continuidad con la gestión de su antecesor", opinó la analista Laura Gil.
El proceso de paz hizo que Uribe, de quien Santos fue ministro de Defensa entre 2006 y 2009, se convirtiese en su más férreo opositor, acusándolo de traición después de haber impulsado su candidatura. "La elección se va a volver un referéndum por la guerra o por la paz. En el fondo, es el escenario más honesto para plantear la reelección", agregó Gil.
UN ACUERDO QUE SERÍA CLAVE
Santos se juega gran bparte de su capital político a la firma de un acuerdo de paz con las FArC, que ponga fin a 50 años de conflicto armado en Colombia
El presidente anunció bque buscará la reelección después de que las negociaciones avanzaran y se firmara un acuerdo sobre la futura participación política del grupo guerrillero
El principal rival político bde santos en las elecciones del año próximo es el candidato uribista Óscar Iván Zuluaga, que se opone al diálogo político con las FArC
Según las últimas en bcuestas, santos es el candidato con mayor intención de voto, con un 27%, seguido por Zuluaga, que obtendría un 15%


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