En la organización de jóvenes kirchneristas creen que el candidato del Gobierno, que se encerró a estudiar en la casa durante dos días, puso en aprietos a Carrió y ganó el de debate de diputados en A Dos Voces. En el macrismo quieren cambiar la estrategia del rabino, que estuvo tibio.
A Cabandié se lo pudo ver sólido, pese a algunos trastabilleos contra la candidata de Unen. El joven legislador intercaló un discurso equilibrado de defensa del Gobierno nacional con críticas punzantes a la gestión de Macri y chicanas a Lilita.
Carrió lo puso contra las cuerdas cuando habló de corrupción, de Ricardo Jaime y de Cristóbal López, pero en el último bloque Cabandié la llevó al pantano y la hizo tambalear cuando se habló de las Abuelas de Plaza de Mayo.
El buen papel de Cabandié, que en la campaña previa a las primarias había cometido exabruptos como el de los peces del Riachuelo, no fue casual: el candidato kirchnerista se encerró los últimos dos días en su casa para estudiar para el debate.
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Bergman y Michetti. Una postal.
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Incluso faltó al acto que la Corriente Nacional de la Militancia realizó un día antes para apoyar a apoyar su propia candidatura y la de los candidatos de Capital porque se quedó estudiando en la casa.
Distinto es el panorama en el PRO, desde donde creen que Bergman tuvo un papel deslucido y perdió iniciativa ante los otros dos participantes.
La demostración más contundente de que el rabino se quedó corto la dio el propio Macri, que tuvo que salir a cruzar hoy a Cabandié: “Defiende un relato que no existe y siempre vuelve al pasado”, dijo el jefe de gobierno porteño sobre el camporista.
"Lo nombró una sola vez a Mauricio en todo el debate", se quejaron desde el macrismo.
Para el debate de anoche, a Bergman lo preparó el equipo de Jaime Durán Barba y Marcos Peña. Pero ahora, según dijeron a LPO desde el macrismo, el rabino recibirá otro tipo de consejos, en especial del ala peronista del PRO y en los próximos debates se lo podrá ver más confrontativo.







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