La guerrilla propone la convocatoria a una asamblea para modificar la Carta Magna y aplazar los comicios para integrarse a la vida política del país. El planteo fue rechazado de plano por los representantes oficiales en las negociaciones de paz.
El primer aporte de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) fue la propuesta de que el gobierno estudie la forma de aplazar en un año, sin reelección presidencial, la elección prevista para 2014, con el objetivo de "anteponer el interés colectivo de la paz a cualquier otra circunstancia que enrarezca el fin que nos ha convocado a La Habana". Como lo reclamaron en otras ocasiones, los rebeldes piden una Constituyente "para hallar una verdadera solución al conflicto con la decisiva participación del pueblo", dijo Iván Márquez, responsable del equipo negociador de la guerrilla.
Preocupada por la urgencia que plantea el gobierno para culminar estas conversaciones de paz, a las FARC les preocupa que el proceso electoral "maltrate, marchite o aniquile para siempre las esperanzas de reconciliación. Nos preocupa ese molesto chasquido del látigo del tiempo y de los ritmos en manos de un gobierno que está entorpeciendo el diálogo y la construcción de la paz", dijo Márquez. La propuesta de las FARC tuvo inmediata respuesta del gobierno, que rechaza un aplazamiento electoral e instó a la guerrilla a que se concentre en la agenda pactada.
"No debemos distraernos en propuestas que poco contribuyen a la claridad, como ocurre con la supuesta prolongación del periodo de los elegidos. Eso no va, una Constituyente no va", dijo De la Calle. Al señalar que existe un "creciente apoyo popular a este proceso, y para incrementarlo tenemos que producir resultados", De la Calle pareció responder a la inquietud de las FARC sobre los plazos del diálogo. Según el jefe de la misión oficial, la sociedad colombiana les está exigiendo a los negociadores que "nos apuremos". Y agregó: "Es la sociedad la que lo exige. No se trata de un capricho ni de un deseo del gobierno de presionar a nuestra contraparte."
Sobre la nueva fase que abre la mesa de conversaciones, De la Calle opinó que la conversión de los rebeldes en un movimiento político legal "es un elemento común" en todos los procesos de paz realizados en otros países. No habló de la trampa en la que cayeron los guerrilleros colombianos que en la década de los '80 del siglo pasado conformaron la Unión Patriótica, una experiencia que terminó con un verdadero genocidio en el que fueron asesinados dos candidatos presidenciales, siete a senadores, once a diputados y más de 3000 postulantes a cargos menores. «

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