Presionado por la Nación, el Gobernador guarda bajo siete llaves varias estrategias de defensa. Desde pelear su espacio, hasta romper, de forma diplomática pero irreversible. Hacia dónde apuntará la estrategia del mandatario
Pero en voz baja, o alta por el enojo y en reserva, ya varios ministros y diputados se animan a mencionar la posibilidad de un “distanciamiento”. Las colectoras, ese dibujo electoral que en los últimos tiempos ha adquirido un inusual protagonismo, son una de las patas de la discusión. Es sabido que esa herramienta había sido autorizada por Néstor Kirchner, más allá de lo que expresaran los jefes comunales del Peronismo. El ex presidente sabía que para continuar en el gobierno había que ganar la Provincia, por lo que, entre el enojo de los caciques territoriales, y la posibilidad de perder el mando, se quedaba con la primera opción.
“¿Por qué Cristina tendría una posición diferente?”, afirma un dirigente provincial, con llegada a la Rosada. El Gobernador sabe que si la Presidenta lo necesita, recurrirá al poder de las colectoras. Los intendentes también lo presienten. Por eso ya comenzaron los llamados entre ambos sectores para ver cuál será el camino a tomar. Aunque de viaje por Italia, el Gobernador no deja de mantener contactos permanentes con los intendentes. Esta semana, los jefes comunales de la Tercera tuvieron un encuentro en Florencio Varela, y los de la Primera en un coqueto hotel de la Capital Federal. El tema excluyente fue las colectoras. Estuvieron siguiendo estas discusiones y participaron vía satélite, los funcionarios de peso de la Provincia.
“La ley no las prohíbe ni las admite” aseguró el titular de la dirección nacional Electoral, Alejandro Tullio. Se refería a la posibilidad de autorizar las listas colectoras. Cerró de esta manera el camino a las especulaciones. Si la Presidenta lo quiere, va a utilizar ese recurso.
Todo el que conoce al Gobernador sabe que su característica es continuar incondicional al jefe político, hasta las últimas consecuencias.
Por eso, siempre se excluyó la posibilidad de que el mandatario fuera a romper con el Gobierno nacional. Pero a partir de la muerte de Néstor Kirchner, el panorama ha cambiado bastante.
Cristina sigue la lógica del armado político de su marido, pero sus formas, inevitablemente, son diferentes. Resultaba difícil pensar en una ruptura con Néstor al mando. No resulta imposible un distanciamiento en esta nueva coyuntura.



Comentá la nota