Daniel no le saca el cuerpo al desafío de suceder a Coqui

Daniel no le saca el cuerpo al desafío de suceder a Coqui

El intendente de Campo Largo, en carrera hacia 2015, asegura que el objetivo para la provincia en los próximos años es la industrialización, con transformación de las materias primas y la agregación de valor. «A partir de eso podemos pensar en crear trabajo y mayor desarrollo», destacó. En diálogo con LA VOZ DEL CHACO, analizó los pros y contras de llevar el apellido más «pesado» en la historia reciente del Chaco y se permite soñar con continuar la gestión que lidera su hermano desde 2007.

Toda una revelacion. Era un secreto a voces pero faltaba que el propio Daniel lo confirmara, y lo hizo a La Voz del Chaco en un reportaje a fondo y sin concesiones. No hay dudas de que está dispuesto a tomar el bastón de mariscal e ir a fondo, abriéndose su propio camino. El tiempo dirá hasta dónde llega. Voluntad no le falta y el apellido por sí solo pesa. Quizás haya partido un poco tarde cuando ya la disputa aparece polarizada entre Aguilar y Peppo como la contracara de quien aparece como la favorita, en parte, en función al vacío que deja la ausencia de Coqui y en gran medida por las tropelías del vicegobernador que parece por momentos un mono con Gillette. El último desaire a los intendentes al dejarlos plantados y la publicitada pelea con Peppo fueron sólo otro capítulo de un culebrón que se escribe por capítulos y que tiene en vilo al justicialismo en su conjunto, y a los propios chaqueños cuyos estatales piensan mostrarle cuántos pares son tres botas a un Chiyo quebrado en su moral de combate, tan sin destino político y en la cuenta regresiva del tiempo que le queda hasta el regreso de Capitanich que, a esta altura y bajo estas circunstancias, no podría demorarse mucho tiempo más.

La vida de Daniel Capitanich dio un giro total a partir de su irrupción en la política, algo que él mismo reconoce, al punto de embarcarse en un desafío mayúsculo: suceder a su hermano en la Gobernación del Chaco. El intendente de Campo Largo, quien divide sus días entre el campo, la gestión municipal y -desde hace unos meses- recorriendo la provincia promocionando su candidatura, se define como una persona de principios, hombre de familia y capaz de hacerle frente a la responsabilidad de dirigir los destinos del millón del chaqueños.

En un diálogo a fondo y muy íntimo con LA VOZ DEL CHACO, el menor de los Capitanich asegura que el próximo objetivo del Poder Ejecutivo está ligado ineludiblemente a la industrialización de la provincia para, a partir de la agregación de valor a las materias primas, crear oportunidades laborales para «los muchos hermanos nuestros que aún no tienen un empleo».

A diferencia de otras figuras del justicialismo, el jefe comunal campolarguense considera que la multiplicidad de precandidatos le hace bien al partido porque genera competencia y una mayor oferta electoral. Tampoco le escapa al análisis acerca del papel que juega el jefe de Gabinete y los pros y contras que significan para él llevar el apellido.

También se anima a mostrar la otra cara de la vida de un dirigente, de alguien que aún es agricultor y que inculca esa tradición a sus hijos, que lamenta las horas volcadas a la gestión que le restan convivencia familiar, pero que entiende que la pasión política y el compromiso asumido requieren una entrega total.

-¿De qué manera influye ser el hermano de Jorge Capitanich?

-El insiste en tener una interpretación clara de este concepto. A veces te va bien y a veces te va mal en virtud de eso. Yo siempre he tratado de usar de la mejor manera el apellido para tratar de generar las cosas. Eso me abrió muchas puertas y a partir de eso hicimos muchas cosas. A veces el apellido es muy conocido y genera cosas.

-¿Cómo transcurrió su vida de chicos y cómo se fue forjando el carácter de cada uno?

-Héctor, el mayor, fue una contención para los otros hermanos cuando mi papá se enfermó. El conducía el campo cuando terminó el secundario. Coqui ya tenía su particular forma de ser y sabía qué quería ser, era armado en sus estructuras. Primero jugó mucho al fútbol y después fue igual en el estudio, siempre fue muy ordenado. Yo, que soy el más chico, siempre fui el más desordenado (risas).

-¿Y cómo avanzó su vida desde la juventud hasta la Intendencia?

-Es larga mi historia. Terminé la secundaria y me vine a vivir a Corrientes a estudiar. Trabajaba y estudiaba para mantenerme. Estuve dos años y estudié primero Agronomía y después Escribanía, pero mi fuerte no era el estudio sino más bien trabajar. En ese ínterin me volví al campo y después me fui a vivir a Buenos Aires, tras dos años volví a Campo Largo, me casé y me fui a vivir al campo. 18 años de matrimonio, cuatro hijos, y luego me divorcié.

-¿En qué momento se inclinó por la vida política?

-Yo me metí en política porque siempre fui un crítico de la política y de los políticos, sobre todo en mi pueblo. A partir de la gestión de Coqui pude generar actividad política, me metí para ver si realmente esa crítica que hacía desde afuera la podía cambiar de adentro.

-¿Y la cambió?

-Creo que hemos hecho cosas trascendentales respecto a lo que había. Si uno hace un análisis de los 93 años de Campo Largo con lo que hicimos en tres, indudablemente, gracias a Dios, como siempre digo, pudimos hacerlo en base a cuestiones fundamentales. El pueblo tenía 36 cuadras de pavimento y antes de irnos (el año próximo concluye su gestión) dejaremos más de 66 cuadras nuevas. En cuanto a viviendas hemos hecho grandes obras y solucionado muchos problemas. Hemos mejorado sustancialmente el municipio, la atención al público, incrementamos el patrimonio municipal y los empleados de la comuna tienen el mejor sueldo básico de la provincia. De manera ordenada, pudimos hacer cosas importantísimas. Pudimos hacer cosas que uno desde afuera veía y entendía que se podían hacer mejor. Estamos avanzando mucho en la Municipalidad que queremos dejar. Con prolijidad, de acá a futuro.

-¿Hay un antes y un después en su vida a partir de asumir la Intendencia?

-Yo criticaba la no gestión. Había una ciudad desordenada. Imagínese que yo había ido una sola vez a la Municipalidad en mis 40 años. Consideraba que al municipio había que imprimirle un esquema de orden, y veía que faltaba ordenamiento territorial, limpieza, atención al ciudadano y que se hicieran las gestiones correspondientes para que el pueblo pueda ir avanzando. Creía que era necesario mejorar todo eso, pero particularmente hacer una planificación a futuro. Ahora tenemos todo planificado en infraestructura para los próximos 50 años de Campo Largo, de manera que los próximos intendentes puedan partir de eso. Además, llevamos gestionados unos $1.500 millones presentados en obras en Nación.

-¿Y ahora qué sigue en Campo Largo?

-No teníamos suficiente agua ni luz ni viviendas. Hubo que trabajar en todo y generamos mucho, pero tenemos muchos campolarguenses sin trabajo. Y eso se contrarresta a partir de la industrialización de materias primas. Avanzamos en energía, agua y el sistema catastral, y ahora vamos por el parque industrial, seducir a empresarios para venir a radicarse a un pueblo limpio, ordenado.

-¿Cómo entiende el proceso de industrialización alguien que proviene del campo, tal su caso, y que, además, trabaja la tierra?

-Hay que planificar todo el esquema de producción a través de lo que podamos hacer en la provincia. El próximo objetivo es la industrialización para generar empleo. La importancia de agregar valor en origen, que por un lado genere mayores recursos para los productores y que, por otro, cree mayor mano de obra y, por ende, una mayor comercialización que por decantación mejore otros sectores de la comunidad. Si hoy una hectárea de soja genera $5 mil, industrializándola, pasa a valer $25 mil. Ese aumento del producto bruto mejora la educación, la salud, la cultura y todas otras cuestiones que aún nos hacen falta. A partir del gobierno de Coqui se generó una multiplicidad de herramientas y nuevos actores privados que invierten en la provincia. A partir de eso podemos pensar en crear empleo y mayor desarrollo.

-¿Cómo ve su proyección fuera de Campo Largo?

-Uno se siente capacitado para lo que cree puede responder. Ya lo hemos demostrado en Campo Largo. Hay cuestiones que van más allá y hay que resolverlas. Mayor generación de puestos de trabajo, lo que indudablemente en el Chaco va de la mano del sector productivo.

-¿Qué garantías tiene la sociedad si decide votar a otro Capitanich? ¿Cuáles son los pros y contras?

-Cuando me hice cargo de Campo Largo prometí que haría política desde la cuestión sana, básica: viviendas, calles, escuelas, pueblo limpio, ordenado, y eso está cumplido. Lo que nos queda por hacer es en la provincia, generar un esquema de continuidad enfocado en los productores. Que ellos tengan la certeza de que vamos a hacer todo lo posible para que tengan un esquema de comercialización adecuado, con herramientas necesarias para que puedan producir como corresponde. Pero esa planificación no se da de un día para otro, y así como a Coqui le costó ocho años hacer todo lo que hizo, el proceso que viene es a largo plazo, la industrialización. Tenemos que saber que ninguna empresa viene de un día para el otro.

-¿De qué manera se industrializa la provincia?

-A partir de industrialización es que se podrá dar mano de obra a la gente. Tenemos hoy una mano de obra excesivamente generada a partir del trabajo público. Necesitamos trabajo en materia privada, para eso necesitamos captar al sector privado para que venga a invertir; y hoy tiene una provincia donde poder venir, con energía, agua potable, herramientas desde el punto de vista financiero muy claras como son la Bolsa de Comercio, Fiduciaria del Norte, el Nuevo Banco del Chaco.

-¿Cuál es su análisis de las internas partidarias de cara a las PASO?

-Muy bueno porque hay gran cantidad de candidatos. Eso genera un amplio movimiento dentro del esquema político del partido y eso hace que tengamos una mayor oferta de nombres. También causa eso una mayor movilización que quiera continuar gobernando la provincia. No tenemos dudas de que la continuidad del proceso de Coqui va de la mano del PJ y del Frente Chaco Merece Más.

-¿Ve a una mujer como compañera de fórmula?

-No creo que necesariamente deba ser una mujer. No soy demagogo de querer captar un voto más por decir tal o cual cosa. Creo que los liderazgos se van dando en virtud del trabajo que va haciendo cada uno. Y las cuestiones que debemos desarrollar después de la tarea política deben tener un esquema de percepción para ver quién es el compañero de fórmula, para ello puede ser una mujer o no, pero no necesariamente debe ser una mujer.

Sus referentes

«El Papa Francisco es hoy un gran líder mundial. Un líder mundial con características importantes. Si uno analiza, también tiene una cuestión política, porque él, desde lo religioso, lo que hace al frente de la Iglesia Católica es en beneficio de la gente. Creo que es un líder a seguir, una persona con muchos principios».

«A nivel nacional mi referente es Néstor Kirchner. Tenía una claridad de conceptos asombrosa y nos ha enseñado mucho. Esa claridad marcó el rumbo del desarrollo de la política económica de la Argentina. Es, para mí, uno de los últimos líderes y realmente siento mucho que lo hayamos perdido. Siento que ha tenido una capacidad impresionante».

«Y a nivel provincial indudablemente que mi norte es Jorge Milton Capitanich. Mi aprecio es no sólo por tratarse de mi hermano, sino porque lo conozco mucho, conozco su capacidad técnica, de trabajo, y conozco todas sus virtudes y su hombría de bien. Todo esto que estamos viviendo en el Chaco viene de la mano de él».

Política, familia, la prensa y la intimidad

-¿Cómo ven sus padres el hecho de que dos de sus hijos estén en política; uno gobernador y el otro intentando sucederlo?

-Papá contento porque nos ve bien haciendo lo que nos gusta y de la mejor manera. Mi mamá es la que por ahí no le gusta mucho porque dice ‘ya perdí un hijo por la política y ahora ya son dos los que casi nunca veo’, aunque igual está contenta, con cierta desazón porque primero era uno y ahora son dos los nenes que se le fueron (risas)».

-¿Cómo es la relación entre su familia y la vida política?

-Uno pierde mucha vida familiar, se viaja mucho, se pierden momentos. Uno se levanta muy temprano y termina muy tarde; el desarrollo de la tarea insume mucho tiempo.

-¿Sus hijos lo acompañan?

-Mis hijos tienen claro el concepto de vida gracias a que siempre hemos inculcado con mi ex, Mónica, con quien hemos podido desarrollar en conjunto una familia con principios claros y ellos saben dónde está el límite de cada cosa.

-¿Qué hace Daniel Capitanich en su tiempo libre?

-Desde que me dedique a la política lo único que hago es política. Desde que me levanto. Hago política constantemente. Antes lo que me gustaba mucho eran las carreras de autos. Después de mi divorcio, pasar los fines de semana con mis hijos, tanto en el campo como en Sáenz Peña o Resistencia.

-¿Cómo es su relación con la prensa y qué opinión tiene respecto del periodismo?

-No he sido muy mediático, sí un poco a partir de la gestión municipal. He trabajado tres años en Campo Largo sin ser mediático a nivel provincial. Considero que en política tenemos que corregir muchas cosas y el periodismo también. Creo que ambos lugares van de la mano del sentido común. El periodismo debe tener el significado y entender la magnitud de cada cosa para la vida cotidiana de las personas; y la política es igual, de la misma manera. Seguramente el periodismo será uno de los sectores que tendremos que ir desarrollando, haciéndolo con sentido común y diálogo.

-¿Coqui sigue siendo el mismo? ¿Ha cambiado?

-Nosotros los Capitanich somos más secos desde el punto de la vista de simpatía. El único no Capitanich soy yo, ja. Coqui siempre tuvo otra manera de ser, particular. Es más serio y responsable, pero no ha cambiado su forma de ser. Desde los 18 años trabaja con una sola premisa, pero siempre con el mismo estilo y nunca cambió sus principios y siempre tuvo claros sus conceptos de vida.

-¿Y Daniel mantuvo los principios?

-Yo era el más chico y el más vago, lo admito, ja. Pero tampoco nunca he perdido los conceptos de vida. Tuvimos la suerte de tener padres maravillosos y hemos educado a nuestros hijos con las mismas premisas.

PERFIL

Edad: 43 años

Profesión: Productor agropecuario

Estado civil: Divorciado

Hijos: 4 (Branco Daniel, Jelena Giovana, Dusko Emanuel y Jovan Mateo).

Es intendente de Campo Largo desde 2011.

Integra el espacio interno justicialista Chaco Avanza.

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