El ex Ministro de Desarrollo Social bonaerense Daniel Arroyo, hoy en los quipos técnicos del Frente Renovador, presentó en Vicente López el proyecto de ley para el empleo joven, lo hizo en el local que el espacio tiene en Olivos, invitado por el referente del espacio massista Fabián “Moncho” Alessandrini.
Daniel Arroyo comenzó planteando cinco problemas sociales que aquejan al país: en primer lugar mencionó a la pobreza a la que dividió en tres subcategorías, la pobreza estructural que en la Argentina es de un 25%, la pobreza intergeneracional que tiene que ver con generaciones de familias pobres y por último aquella parte de la población que no ingresa al mundo laboral.
Como segundo problema planteó a la precariedad e informalidad laboral que engloba a todos aquellos trabajadores que no tienen recibo, explicó que son un 34% de la masa trabajadora y que trabajan en negro o bien son cuentapropistas que no reciben los beneficios de quienes trabajan en blanco: vacaciones pagas, obra social, jubilación, el respaldo de un sindicato. En tal sentido señaló que no tienen acceso al crédito y que se trata de una población sobreendeudada.
En tercer lugar mencionó a la desigualdad que trae como consecuencia la violencia social .
Como cuarto problema enfatizó que existen en el país 900 mil jóvenes que no estudian ni trabajan con un 40% de deserción escolar secundaria.
Por último se refirió a la violencia dentro del hogar producto del hacinamiento, los problemas laborales y de transporte.
Una vez planteados estos cinco problemas sociales, Arroyo explicó el proyecto de ley del Frente Renovador para la creación de un Plan Nacional de Primer Empleo que ya fue presentado en el Congreso y está en comisión para que sea tratado el año entrante.
Como primer punto del proyecto destacó que aquellas empresas que tomen personal joven gozarán de una eximición impositiva. A su vez subrayó la creación de una red de veinte mil tutores para acompañar a los jóvenes.
Por otro lado planteó un cambio en la escuela secundaria con la implementación de un sistema dual para que los estudiantes puedan realizar pasantías durante los dos últimos años de la cursada.
Por último mencionó el otorgamiento de créditos y apoyo económico para los jóvenes emprendedores y la creación de una unidad especial para el combate a la venta de drogas.
Daniel Arroyo cerró diciendo que “tenemos una misión que es terminar esta década sin pobres; asistir, capacitar y fomentar el desarrollo”.

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