Curia advierte sobre el riesgo de espiral inflacionaria por puja salarial y de precios

Posición. Para el analista, se necesita un diálogo de alto nivel para detener la situación que se avecina. Opinó que al perderse el barómetro del Indec, la inflación es la que palpa la gente. Se necesitan medidas urgentes.
Eduardo Curia, es un economista que con una visión productivista respaldó los primeros años del mandato de Néstor Kirchner. También fue quien en los últimos años sugirió que se debían realizar algunos cambios al modelo, para no seguir basando buena parte de la política económica y de la competitividad de las empresas argentinas en el tipo de cambio, algo que resulto en la primera etapa del gobierno del santacruceño, pero que era necesario retocar.

Ahora, admite una profunda preocupación por el escenario inflacionario y su posibilidad de corrección, porque no hay un instrumento objetivo que pueda fijar cuál es el nivel del avance de los precios. Por ello, señala que "al Indec nadie le cree" e impulsa la necesidad imperiosa de lograr un gran acuerdo de alto nivel entre empresarios, Gobierno y sindicalistas para que la carrera inflacionaria no se desborde. Lo impulsa, pese a que él mismo está convencido que es difícil que se pueda concretar.

¿Cómo estima que evolucionará esta suba que hubo en los precios?

La suba de precios son como hitos dentro de un proceso que viene de arrastre. No es una expresión adecuada decir que es un reacomodamiento de precios puntual, porque hay nuevos eslabones o capítulos. Por supuesto, siempre hay una posibilidad de respuesta pero esto supone una estrategia que hay que aplicar. Pero, en la medida que transcurre el tiempo, uno tiene una especie de profecías autocomplidas porque en rigor, como el Gobierno esta detrás del tema del Indec, no puede definir las expectativas de inflación que entones las genera la sociedad. Se decía que el 2010 estaba para un 15% de inflación pero con los capítulos de enero, febrero la perspectiva se ve algo reforzada en un escalón adicional. Todo se puede encauzar pero se requieren decisiones severas, no solo del gobierno sino también de la sociedad que lo veo muy parcializados

¿Qué medida habría que tomar ya?

Hay un tema que parece muy estúpido pero no deja de pesar, porque en rigor en los países en los que el tema inflacionario se lo encara, aunque uno pueda no comulgar con sus estrategias pero hay algo por donde empezar que es tener una referencia. Yo me contentaría con que se pudiera definir un horizonte de una inflación esperada con un descenso gradual pero firme. Esto es algo que se declara y se persigue con las políticas pero para eso, hay que tener un barómetro para cumplir el objetivo o un número que la gente empiece a creer. Sin eso, la cosa se hace más compleja.

¿A dónde deben apuntar las políticas?

Se requiere un gran acuerdo entre sectores sociales y el gobierno, algo así como una tregua entre los dirigentes más importantes. Sucede que aquí tenemos dos racionalidades sectoriales que sumadas hacen una irracionalidad colectiva. La sectorial es de los dirigentes gremiales que dicen que asumen que la inflación es tal y juegan a la carrera. Los empresarios dicen lo mismo, ven cómo van a trasladar los precios o empiezan trasladando antes. Entonces, se debe hacer una tregua seria y con responsabilidad porque sinó perjudica a terceros. Hay sectores que no tienen respaldo que salen perdiendo en esa carrera y la inversión privada en un clima así, difícilmente prospere. El otro elemento que es importante es que hay que encuadrar el tema fiscal nacional y provincial, un ordenamiento y, por supuesto, planes sectoriales como para la ganadería.

¿Ud. cree que en el clima económico y político actual se puede dar este acuerdo?

Es difícil, sí, es difícil que se vaya a buscar un acuerdo de este tipo. Por eso el tema tan trivial del Indec, que es el barómetro y no es una medida sustantiva, ya es un incordio porque se perdió la oportunidad, incluso si se quisiera hacer un acuerdo para el que no hay clima, después el tema sería cómo establecer las mediciones o referencias. En el Indec nadie confía. Los sindicalistas han sido clarísimos y contundentes, no dejan margen para hablar.

Descartando esta posibilidad de diálogo ¿cómo cree que seguirá la economía?

Si no se dan estos elementos, el tema va a ser cada vez mas difícil y creo que tenemos riesgo ya cierto de penetrar en un tema de orden creciente, del tipo espiral, con los salarios, precios internos, el tipo de cambio pujando entre ellos y a veces retrasándose uno u otro, pero en una puja entre el dilema cambiario para estabilizar aunque se pierda competitividad o bien si se quiere mantener competitividad pero a cambio se realimenta el tema inflacionario. Esto va en ascenso y la tendencia me preocupa. Incluso los lapsos de ajustes de los valores se hacen cada vez más cortos, entonces es muy difícil que el empresario privado piense en la inversión. Más bien toma actitud de preservar su lonja relativa. Si al tema no se le busca un marco con los tratos particulares como el tema cárnico y demás, la verdad que me apena porque podríamos estar a la postre frustrando lo que atisba que es un ciclo positivo, una recuperación económica.

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