La infectóloga pediatra del Hospital Avellaneda de Tucumán expuso recientemente en Jujuy sobre el Lactante Febril, organizado por la Sociedad Argentina de Pediatría (S.A.P) Filial Jujuy.
POR LILIANA ALFARO El Tribuno Jujuy
lilianaa76@hotmail.com
-Expuso sobre lactante febril, ¿en qué aspectos importantes enfatizó?
Hablé sobre el lactante febril entre los 3 y 36 meses que presentaba buen aspecto general, es decir que no tenía ninguna indicación para internarse y que hacía temperatura alta de más de 39º, y cuáles eran los protocolos de seguimiento y evaluación de ese paciente. Es decir cuándo sospechar o no, cuáles son los estudios de laboratorio que nos van a llevar a diferenciar los casos.
-¿Qué deben tener en cuenta los padres, para poder consultar ante la fiebre, que suele ser algo que los exaspera?
Una de las principales causas por las cuáles los padres traían a la consulta, tanto en la consulta privada como en la guardia, es cuando su bebé está con fiebre. Lo que más importa de la fiebre por un lado, a parte del registro de 38º y 39 º es decir del grado de temperatura que tenga, es el estado del chico, y cómo lo ve el papá. Si está como todos los días, come y se relaciona igual, está como si nada, son chicos que pueden esperar tranquilos en su casa hasta que los pueda revisar el pediatra en sus horarios de consultorio. Distinto es con los chicos que tienen registros altos de temperatura, 39º o 39, 5º o más, que los padres lo ven decaído, no quiere jugar, no come, o no quiere tomar la teta, es lo más importante para que controlen los padres. No importa si el registro de temperatura les duró más de dos horas, si no han respondido con el Ibuprofeno, el paracetamol, la medicación que tienen para bajar la temperatura; lo más importante es cómo lo ven los padres. Esto es si juega, si come, si duerme, si hace su rutina normal o no.
-¿Cuál es la recomendación para los médicos en torno al tratamiento?
Lo mismo que para los papás, si tiene un registro de más de 39º se sugiere hacerles un simple hemograma y también un análisis de orina, y de acuerdo a eso tomar la conducta, nada más.
-¿Cuáles son los problemas que suelen surgir en el diagnóstico, ya que se hablaba que suele haber problemas en la toma de muestras?
Lo que pasa es que es complicado tomarle una muestra de sangre a un bebé, cuando está indicado lo está, y hay veces que tiene que ser dos tomas de sangre por separado, de dos sitios distintos de punción.
-¿Hay algunas dificultades en el diagnóstico, algún equivoco que tenga que ver con el procedimiento médico?
Una vez que se tome los hemocultivos, que son las dos muestras de sangre que se tienen que realizar, separadas anatómicamente, de dos sitios de punción por separado. El niño tiene indicación de empezar con tratamiento antibiótico parenteral hasta que se tengan el resultado de esos hemocultivos porque pueden pasar entre 48 y 72 horas hasta que se tenga el resultado definitivo. Algunas veces la interpretación de esos hemocultivos es un poco dificultosa que puede ser un contaminante más que un patógeno verdadero como causante de esa infección. Esa es una dificultad, y el pediatra se tiene que poner en comunicación con el microbiólogo que procesa los hemocultivos para ver bien la interpretación de esos estudios.
-¿Cuáles son las infecciones más comunes que se encuentran en estos casos?
En relación a los niños con fiebre que no tienen ningún foco clínico de infección al momento del examen físico, lo más frecuente es que después se desarrolle un cuadro viral. Muy poquitos chicos pueden llegar a tener una infección bacteriana, severa, invasiva, de dos a cuatro chicos cada cien que se ve con fiebre. La infección más frecuente es la urinaria, y la “neumonía oculta” llamada así porque no hay síntomas respiratorios, o bien “bacteremia”, que es cuando la bacteria pasa a sangre que son casos graves. Por eso se toman todas las medidas, urocultivo, hemocultivo, hemograma.
-¿Es por eso tan importante que con un síntoma tan común como la fiebre se determine otros síntomas?
Es importante que sea bien evaluado, porque no a todos los chicos hay que pedirle radiografía, no a todos los chicos van a llegar hacerse hemocultivo, ni en toda la población vamos a sospechar de una infección urinaria. La urgencia para salir, para que lo controlen al bebé es cuando lo vean en mal estado general, decaído, letárgico, muy irritable, que no come o duerme, esa es la indicación que lo revisen, sobre todo en los menores de tres años.
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