Cuchillo-Co: El Gobierno Provincial envió técnicos y maquinarias por las inundaciones

Cuchillo-Co: El Gobierno Provincial envió técnicos y maquinarias por las inundaciones
El acceso principal, por la ruta 30, bajo agua: ayer trabajaban en el lugar operarios de Vialidad Provincial.

El Gobierno Provincial, a través de la Dirección Provincial de Vialidad, envió ayer técnicos y maquinarias para paliar las consecuencias de las inundaciones en la localidad de Cuchillo-Co.

“El pedido lo hizo ayer a la mañana (por el domingo) el propio intendente vía telefónica, así que el mismo día se decidió la ayuda”, contó en diálogo con El Diario el secretario de Asuntos Municipales de la provincia, Fabián Bruna.

Un equipo periodístico de El Diario recorrió el domingo pasado la zona inundada: los vecinos denunciaron la falta de obras básicas y “abandono” por parte del presidente de la Comisión de Fomento, Roberto Aníbal Cincunegui (PJ).

Familiares del jefe comunal -ante una consulta de este diario- dijeron que se encontraba visitando a su madre en Santa Rosa. En realidad, Cincunegui se encuentra ausente de la localidad por un problema de salud que lo mantiene internado en la Clínica Modelo.

Hasta ayer, los pobladores de Cuchillo-Co -virtualmente aislados- todavía tenían un solo camino (una huella en realidad) para entrar y salir del pueblo.

Sucede que el acceso principal -por la ruta 30- quedó bajo agua luego de los casi 200 milímetros que cayeron entre la tarde del sábado y la madrugada del domingo. La otra entrada, por la ruta 11, ubicada en la zona más alta de la localidad, no tuvo demasiadas complicaciones, pero ese camino de tierra todavía está cortado por una laguna unos kilómetros antes de llegar al pueblo.

Un fenómeno “excepcional”

El aguacero del fin de semana tomó como blanco exclusivo de su furia a la localidad de Cuchillo-Co. La zona rural y el resto de las localidades más cercanas tuvieron registros que promediaron los cincuenta milímetros. “Llovió en unas horas lo que llueve en un año”, graficó la docente Corina Calderón.

La Dirección de Comunicaciones de la Policía de La Pampa midió 157 milímetros, pero los pobladores del lugar -entre ellos el contratista Juan Breit- reportaron entre 180 y 200 milímetros. “Esto es algo excepcional, fue un fenómeno natural”, completó Calderón.

Hasta cerca del mediodía del domingo, los 250 habitantes de Cuchillo-Co estuvieron prácticamente “aislados”. El único paso alternativo que se pudo abrir, por una huella casi intransitable para un vehículo que no sea una camioneta, fue alrededor de la feria local gracias a la colaboración del propietario de un predio y el arrendatario de otro: Fito Esperanza y el mencionado Breit.

Además, la lluvia inundó varias viviendas y al menos una decena de familias tuvieron que autoevacuarse. También tuvieron que pasar toda la noche sin luz. Tampoco podían contar con el servicio de Internet. La única vía de comunicación telefónica es a través de Movistar.

El invernadero y el criadero de gallinas de la comuna fueron arrasados por el agua y -como pudieron- los trabajadores tuvieron que ubicar en distintos galpones a los animales. La histórica excomisaría, confeccionada con chapas y paredes de barro, apenas se mantiene en pie. La placa que la recuerda como un monumento histórico también quedó bajo el agua.

Otro detalle curioso: en la zona más inundable, la comuna local a cargo del intendente Cincunegui está pronta a inaugurar cuatro viviendas sociales.

Abandonados

Las familias más afectadas por el temporal fueron las de Juan Pablo Seinges, Mónica Verón, Juan Murillo, Julia Seinges, Marcelo Astudillo, Marito Selly, Jorge González y Yolanda Agüero. La casa de esta última fue la que sufrió las peores consecuencias: el agua llegó hasta la altura de las ventanas.

Todos trataron de resistir la entrada del agua, pero cuando llegó la noche no les quedó otra que autoevacuarse. “Nos arreglamos como pudimos, con la ayuda de otros vecinos... Nos fuimos amontonando por distintos lados”, contaron.

También descargaron toda su bronca contra el jefe comunal local, Cincunegui. “Nos dejó abandonados porque no vino ni él ni nadie a preguntarnos cómo estábamos o si necesitábamos algo”, añadieron. Los vecinos que sufrieron la inundación no quieren subsidios, ni tampoco piden una obra faraónica. “Estamos cansados de pedirle al intendente que haga un canal porque por la manera que corre el agua acá, siempre cuando llueve un poco más de la cuenta nosotros nos inundamos... Nos dicen que las casas están bajas, pero ese no es el tema. Con una topadora y dos horas de trabajo arreglan todo. Y si no que nos den los materiales que el trabajo lo hacemos nosotros mismos entre todos porque estamos cansados de que nos pase esto”, apuntaron.

Los vecinos también condujeron al equipo periodístico de este diario hacia un viejo canal que en algún momento sirvió para que no se acumule el agua, como ocurrió en el acceso por la ruta 30. “Este canal tiene más de tres metros de profundidad, lo hizo la misma empresa que construyó el acueducto cuando hizo base acá... Lo que pasa es que una mujer que ya no está más lo fue tapando con tierra para poder sacar a pastar las chivas y que no se le cayeran al canal. Esa mujer ya no está más, pero el canal sigue tapado desde hace como cinco años y por supuesto el agua no escurre”, explicaron.

Técnicos y equipos de Vialidad Provincial trabajaron ayer durante todo el día para evacuar el agua del acceso, limpiar el canal tapado y abrir otro lindero a las viviendas inundadas, tal como pidieron los vecinos. Mejor tarde que nunca.

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