Cuatro testigos comprometieron a la acusada de matar a un trabajador rural

Este jueves en una rueda de reconocimiento cuatro testigos aseguraron haber visto cerca del lugar donde fue encontrado muerto un hombre en Durañona a una mujer detenida en Azul.

La mujer de 51 años que es acusada por el homicidio de un trabajador rural en un campo de la zona de Durañona, actualmente detenida en una cárcel de Azul, fue sometida este jueves a un reconocimiento en rueda de personas.

Según indicaron fuentes oficiales, los testigos identificaron que Alicia Edith Bustos habría estado en el lugar donde se encontró el cuerpo de Ramón Donato Quiróz, de 65 años días atrás, cuando se presume Quiróz habría muerto de un disparo en la cabeza.

Mientras tanto, este viernes se conocerían los primeros datos preliminares de la autopsia que se le realizó al cuerpo de Quiróz este jueves en la vecina ciudad de Azul, para poder entregarlo lo más pronto posible a sus familiares y evitar que continúe deteriorándose.

Bustos fue detenida el viernes pasado en un procedimiento que realizaron policías enviados desde Olavarría, a partir de un exhorto judicial que les permitió trabajar en suelo de la provincia de Santa Fe. Se conocía que la acusada por el asesinato del peón vivía en una localidad rural llamada Roldán, aunque los investigadores debieron rastrearla hasta la ciudad de Rosario, adonde se había dirigido a raíz de un tratamiento médico que le iban a practicar en una clínica de ese punto.

La línea que siguió la fiscal Susana Alonso y los funcionarios policiales afectados a la causa orientó rápidamente la pesquisa hacia Bustos, teniendo en cuenta que fue la última persona que se vio salir del campo "El Ñudo", cerca del límite con los partidos de Laprida y Benito Juárez, donde hallaron el cadáver de Ramón Donato Quiróz, un trabajador rural de 65 años oriundo de Azul.

Según datos que trascendieron de las actuaciones, se sabe que en un tiempo que se corresponde con el período estimado en que habría ocurrido el crimen la mujer de 51 años, que sostenía una relación sentimental con Quiróz, había llamado telefónicamente a una amiga que vive en Azul y le pidió que la fuera a buscar hasta el campo.

Ese remís que llevaba a la amiga de la acusada llegó hasta el club Durañona, pero el chofer no se arriesgó a aventurarse más adelante debido a las malas condiciones en que se encontraban los caminos vecinales por las inclemencias climáticas. Y se lo comunicó a Bustos, que pidió que la esperaran.

Horas más tarde la mujer logró que un matrimonio que circulaba en una camioneta se frenara ante la tranquera del establecimiento "El Ñudo" y la acercaran hasta Durañona, llevando consigo todas sus pertenencias.

Tras el viaje en remís hasta Azul, Bustos tomaría un colectivo rumbo a Santa Fe, en circunstancias que también resultan comprometedoras para su persona en opinión de los detectives policiales ya que habría usado una identidad falsa para viajar.

Cuando ya Bustos se encontraba en Roldán, su pueblo natal, se produciría el hallazgo del cadáver de Quiróz.

El lunes 10 de este mes el encargado del campo donde trabajaba la víctima se decidió a recorrer la distancia que lo separaba de la casa donde vivía el peón, después de varios días de incomunicación por las malas condiciones climáticas, y apenas arribó al puesto encontró el cuerpo tendido sobre la cama, acostado boca arriba, en avanzado estado de descomposición y con un orificio de arma de fuego en la parte superior del hueso parietal del cráneo. Se presume que el proyectil sería calibre 22.

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