Horas antes del ataque al policía, los adolescentes habían cometido dos violentos robos a punta de cuchillo. Cuando golpeaban al efectivo en el piso, uno de ellos habría gritado "¡matalo! ¡matalo!".
El episodio ocurrió dos días después del salvaje doble crimen en el que una pareja de jubilados fue asesinada a hachazos, a pocas cuadras del Atuel. Y si bien Gualpas está fuera de peligro, las características de lo ocurrido conmovieron nuevamente a la sociedad santarroseña.
La policía demoró a cuatro menores, pero a las pocas horas uno de 13 años y otro de 14 fueron liberados y entregados a sus progenitores. Los otros dos, ambos de 16 años, permanecían detenidos en una dependencia especial de la Seccional Sexta.
El fiscal a cargo de la causa, Carlos Ordas, atendió telefónicamente a LA ARENA ayer y explicó que la liberación de los más chicos fue dispuesta porque "son inimputables". Ahora deberá intervenir el juzgado del Menor y la Familia y hasta tanto quedarán a cargo de sus progenitores, explicó.
Respecto a los dos más grandes, su situación es complicada porque la imputación puede ser "lesiones graves" u "homicidio en grado de tentativa", detalló el fiscal a este medio. Hoy se les tomará declaración indagatoria.
Gualpas, de 33 años, recibió una puntada a la altura de un muslo y otra cerca de los riñones aunque no corre peligro de muerte. Este diario se acercó ayer al hospital para conocer su testimonio pero el efectivo estaba descansando y no quiso hacer declaraciones.
"¡Matalo!".
Según la policía, cuando Gualpas subió para ver quién había arrojado la bolsa con leña, se trenzó en un forcejeo con uno de los adolescentes de 16 años. En ese momento fue atacado por atrás y recibió los dos puntazos. Cayó al suelo y ya malherido recibió una feroz golpiza por parte de los cuatro involucrados, que lo atacaron a patadas en la cabeza y el cuerpo.
El policía presionó entonces el botón de pánico, un dispositivo que de inmediato alerta a todos los móviles y seccionales y que permite escuchar lo que sucede. Además, el mecanismo cuenta con un GPS que indica el lugar donde está quien lo accionó.
"¡Matalo! ¡matalo!", habría gritado uno de los menores cuyo apodo es "Copete". Desde la fuerza policial aseguran que escucharon lo sucedido durante el ataque y que la llegada de otros efectivos evitó peores consecuencias.
Los jóvenes no pudieron escapar por la escalera cuando llegaron los refuerzos y solo tenían la alternativa de saltar o ingresar al departamento 202, donde vive uno de ellos junto a su madre y hermanos. En el momento que Gualpas fue rescatado por sus compañeros para ser trasladado al hospital, señaló la vivienda, que estaba cerrada con llaves.
Los agentes rompieron la puerta e ingresaron, pero los menores ofrecieron resistencia y hubo otro enfrentamiento hasta que finalmente fueron reducidos y trasladados a la comisaría.
Asaltos.
Los cuatro adolescentes venían de una jornada agitada. Según el informe policial, horas antes habían asaltado a un joven en la estación de servicio Aspro GNC, ubicada en la Avenida Luro. Lo amenazaron con un cuchillo, lo patearon en el piso y le robaron una gorra verde y un celular Blackberry.
Horas después, cuando redujeron a quienes atacaron al policía, confirmaron que uno de ellos tenía esa misma gorra verde. Además, en el mismo barrio Atuel asaltaron con un cuchillo a otro joven y se llevaron un teléfono celular y 40 pesos. La víctima reconoció a sus atacantes.
Ayer por la tarde, la policía realizó un allanamiento en el departamento 202 y secuestró dos cuchillos, trapos con manchas de sangre y dos celulares.
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