El doble crimen de Héctor Epifanio y su mujer Graciela Torrent, ocurrido hace una semana en la vivienda que habitaban en avenida Luro al 2600, ya tiene cuatro acusados por los delitos de homicidio calificado y robo calificado.
La actividad de la víspera en la Ciudad Judicial fue por partida doble. A primera hora hubo una rueda de reconocimiento y después se realizó la audiencia donde la fiscalía acusó formalmente al joven de ambos delitos. Allí, la jueza de control Florencia Maza ordenó que el imputado siguiera detenido. La policía lo trasladó a la alcaidía.
Con la resolución adoptada ayer son cuatro los acusados por las muertes del matrimonio, ya que anteriormente Ongaro le había imputado el hecho a tres menores, dos de 16 y uno de 17, que permanecen alojados en el Instituto Provincial de Educación y Sociabilización de Adolescentes (Ipesa). De ello puede deducirse que la fiscalía está pensando en que al menos fueron más de uno los asesinos que ingresaron a la casa.
Si bien la carátula de homicidio calificado y robo calificado es provisoria, en caso de que todos o algunos de los acusados fuese hallado culpable, recibiría condena perpetua ya que la primera de las figuras es la única pena que prevé. Lo que no pudo saberse es si Ongaro habló de calificado porque el crimen fue cometido con ensañamiento o alevosía, y si se consumó para ocultar el delito de robo o para procurarse impunidad.
Con el secreto de sumario dispuesto por Maza hasta el viernes 26, ninguna de las partes -Ongaro, la defensora oficial Silvia Annecchini y el abogado Jorge Tanus Mafud- tienen acceso al expediente. Con esa medida la jueza intenta preservar la investigación y blindar todas las pruebas que ha recolectado hasta ahora. En medio de ese hermetismo, lo único que trascendió fue que la confesión que uno de los cuatro imputados habría realizado ante la policía, y en la que supuestamente señaló al autor del doble crimen e involucró al joven de 21 años, no habría sido tal ante la fiscal.
De acuerdo a cómo avance la investigación, el único que eventualmente podría ser condenado en un juicio oral y público es este último. Los menores, en caso de ser declarados culpables, no recibirían penas hasta que cumplan la mayoría de edad.
Investigación.
Lo que resta ahora, es esperar los resultados de las pericias de toda la prueba recolectada por la División Criminalística. Hay prendas de vestir, colillas de cigarrillos, manchas de sangre en una de las viviendas allanadas, y otros rastros que la policía intenta mantener bajo secreto.
"Hasta ayer había en la casa del matrimonio una custodia policial de la Seccional Tercera, pero ya fue retirada y se les entregó la llave de la casa a los familiares", dijo una fuente policial.
Robo.
El móvil del robo sigue siendo la hipótesis principal de los investigadores. Este diario tuvo la posibilidad de entrevistarse con una persona que participó en la instancia de investigación y le consultó por sus interpretaciones del crimen.
-Teniendo como premisa el móvil del robo ¿por qué pensás que eligieron a un matrimonio de jubilados, que vivían en una casa humilde y que no tenían dinero, ni hacían ostentación alguna?
-Porque les pintó. Yo calculo que las personas que asesinaron a la pareja conjeturaron mal. Y seguramente estarían envalentonados. Ellos no piensan como podrías pensar vos.
-Días después del hecho fueron encontradas algunas prendas que podrían tener sangre de los abuelos. ¿No se supone que alguien que cometió un crimen se desprende cuanto antes de los rastros que puedan complicarlo?
-Eso también es algo que piensa alguien que está en sus cabales y no se encuentra en esa situación. Yo estoy seguro que la persona que asesinó tan brutalmente a Epifanio y su mujer, no puede ni siquiera ponerse a pensar en todas estas cosas.
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