"Cuando el proyecto es el mismo hay que dejar de lado cuestiones personales y generar listas de consenso"

"Cuando el proyecto es el mismo hay que dejar de lado cuestiones personales y generar listas de consenso"
El funcionario nacional y candidato a diputado, Walter Abarca, se refirió a los ejes de trabajo a abordar si le toca trabajar en la Cámara Bonaerense y sintetizó los ocho años de gestión kirchnerista. Además, dijo que en Saladillo no se planifica "absolutamente nada", y que "desconfía" de que después de tantos años de participar en la gestión Gorosito, Salomón pueda hacer lo que promete.
A días de las elecciones internas y en un año en que se refrendará el proyecto político nacional que representa, Abarca expresó estar trabajando mucho "y con muchas expectativas". "Me toca encabezar la lista y lo tomo con enorme orgullo y responsabilidad. La verdad es que siento un enorme agradecimiento para la presidenta, que es nuestra máxima conductora, y quien nos ha dado la responsabilidad de ser soldados de su proyecto dentro de ésta sección electoral", manifestó el candidato.

Sobre la banca que él mismo disputará, dijo que no es un cargo obtenido por una cuestión personal, sino por una construcción colectiva, "y voy a ser diputado provincial en función de defender el proyecto en la Provincia de Buenos Aires, acompañando al Gobernador y fundamentalmente haciendo la base y el sustento para que la presidenta gobierne los próximos cuatro años".

¿Sobre qué ejes hace falta trabajar en la Cámara?

Hay que trabajar mucho en aspectos que tienen que ver con la regionalización de la Provincia, tenemos que sentarnos a discutir un proyecto y cómo gobernarla. En ese sentido Scioli ha dado un gran paso sobre la regionalización, que se está empezando a discutir, hay algún texto armado. Hay que trazar una visión de desarrollo de cada uno de los distritos, esa visión debe ir en conjunto con una visión de desarrollo regional y esto plasmarlo en un proyecto provincial integrado al Nacional.

Pero esto se puede pensar porque hay un país que crece, de desarrolla y apuesta a la producción, en un país que apostaba a los servicios y donde no había política productiva no era posible desarrollo interno. El uso de la tierra, la democratización del uso es otro tema que tenemos que discutir. La problemática, que se da en distritos como en Saladillo, donde el mercado establece valores que ya ni siquiera podemos decir que es el sector más desprotegido el que no puede acceder, a la clase media se le hace imposible acceder a la tierra, es un tema central. No hay posibilidad de pensar en un proyecto de desarrollo personal si no se adquiere un pedacito de tierra.

El saladillense que llega a una banca, ¿debe aportar a la ciudad?

Esa es la gestión del intendente. El saladillense que es legislador debe acompañar la gestión de desarrollo municipal que debe estar, a su vez, englobada en una visión regional. Hay cuestiones que tenemos que empezar a discutir, como qué se hace con la basura y cómo se regionaliza la oferta educativa. No es cuestión de ver qué es lo que nos robamos y nos traemos para Saladillo, si eso no es en función de un proyecto regional.

Aunque la presidenta irá por un nuevo mandato, ¿Qué dejan estos ocho años de gobierno kirchnerista?

Fundamentalmente se instaló un nuevo paradigma. Se reconstruyó el poder para la clase política, está claro que no gobiernan los poderes económicos ni mediáticos, la resolución está dentro de la Casa Rosada y la política es la que comanda el desarrollo económico. Hace ocho años Néstor Kirchner hablaba de superávit, de gastar menos de lo que se recaudaba para ese superávit ponerlo en obra pública, que eso pusiera en marcha la rueda de la economía, y así se generara crecimiento y desarrollo, pero parecía una teoría imposible. Durante cincuenta años el país vivió con déficit fiscal y financiamiento externo, hoy tenemos ocho años para demostrar que esto que decimos se puede y que hay que profundizarlo.

La Argentina en cuatro u ocho años más habrá saldado la deuda externa, será un país del primer mundo en éste sentido, y hay que trabajar para seguir saldando la deuda interna. La presidenta ha dicho que su visión es que en los próximos años la Argentina pueda crecer en su producto bruto interno un sesenta o setenta por ciento, en éstos últimos años ha crecido un 80 %, porque ello va a generar mayor empleo y la tasa de desempleo será de un 5%, lo que es casi un pleno. Allí estaremos saldando la gran deuda social, el trabajo es el ordenador social. Esto es lo que falta por hacer, y se hace profundizando un modelo de superávit fiscal, comercial, con una fuerte presencia del Estado en la redistribución y con una política monetaria que le de competitividad a toda la cadena.

¿Cómo interpreta el conflicto de Shoklender y Madres?

Hay un hecho de corrupción privada que es muy lamentable. Que se use esa construcción social que hicieron las Madres, con tanta dignidad y tantos años, que se lo utilice como lo hizo Shocklender para hacer un negocio es de muy mal parido. Es un hecho de corrupción entre privados. El Estado lo que hacía era proveer los fondos a la Organización Madres, y ella era la que debía ejecutar y controlar esos fondos. En estos días la Justicia ha comprobado también, por ejemplo, que en el caso Skanska ha habido hechos de corrupción pero entre privados, en el cual no hubo participación del Estado. Los medios hoy no dicen que en Skanska no tenía que ver el Estado, pero durante cinco años dijeron que si. Con las Madres están haciendo un uso que genera mucho dolor tratándose de ellas.

¿Qué pasa con el FPV y la síntesis que logró hacer a nivel local?

El 14 de Agosto la ciudadanía va a optar, y a través de la interna podrá elegir los candidatos. Esos serán los mejores para el FPV y ahí estaremos todos acompañando. Tengo una visión de la política de mayor consenso. Cuando me tocó ser candidato consensué con todos los sectores internos del Frente, y más allá del peso político, en cuanto a estructura, de cada sector. Es difícil en un frente conformar una lista donde estén todos representados, porque se transforma en una manga donde hay el doble o triple de postulantes que cargos. A mí me hubiese gustado una lista mucho más amplia y que no hubiese interna, estando desde ahora todos los sectores internos pensando en octubre, recuperando un proyecto político que en 2007 nos dio el 40% de los votos. No sacamos ese porcentaje porque yo fuese lindo, rubio y de ojos celestes, sino porque logramos plasmar un proyecto político que incluyera a todos los sectores y enamorara a la sociedad. Hay que recobrarlo porque sigue teniendo la misma vigencia que en ese momento, y lograr que todo el mundo empuje hacia el mismo lugar.

Yo hice un gran esfuerzo y trabajé hasta último momento para que hubiese un espacio de mayor consenso, pero cuando no se puede la única solución es que lo defina la ciudadanía. Creo que eso debe ocurrir cuando hay visiones distintas, cuando el proyecto político es el mismo hay que dejar de lado cuestiones personales y generar listas de consenso.

¿Cómo ve la interna radical?

No he encontrado grandes diferencias en cuanto a las propuestas. Hay algunas cosas que escucho de José Luis que me parecen interesantes: cuando habla del delegado municipal, del presupuesto participativo. Algunas cosas que ya proponíamos en 2007. Ojalá que si es intendente se puedan llevar adelante, porque ahí estaremos acompañando como oposición, porque la política de Saladillo en algún momento tiene que tener una mesa de discusión donde se sienten todos los sectores a pensar el desarrollo de Saladillo. Hubo alguna vez, cuando yo era concejal, allá por el 2001, un asado muy rico en Apeadero, donde nos juntamos todas las fuerzas políticas y fue la única, y lo mejor fue el asado. Esperemos que esto que salomón propone se lleve a la realidad. Yo tengo mis dudas y mi desconfianza, porque si alguien que fue secretario de Gobierno, concejal de Gorosito y ha participado veinte años en el Gobierno Municipal, que hoy tenga una opinión tan distinta me genera dudas.

¿Qué falencias y aportes ve del gobierno de Gorosito?

La gran falencia sin lugar a dudas es la falta de planificación de la Ciudad. Hoy un terreno industrial en Saladillo vale u$85.000 y esto es por la ausencia del Estado a la hora de planificar. Hoy para una empresa que se quiere radicar en Saladillo en casi imposible, igual para un empresario que quiera empezar a trabajar en Saladillo, con el valor de la hectárea de campo. La demanda habitacional en Saladillo, la gran deuda es la planificación del desarrollo de ésta ciudad, que ha crecido en función de un empresariado local y una idiosincrasia muy progresista, pero desordenadamente. Sin lugar a dudas Saladillo con una planificación de desarrollo hubiese crecido muchísimo más. Más aún con un país que crece como lo hizo la Argentina. Hay que poner a la ciudad en sintonía con un proyecto provincial y nacional que planifique y tenga al Estado como su impulsor. No sucede así en saladillo, no se planifica absolutamente nada.

Gorosito deja un gran compromiso. Debemos reconocerle que es un gran trabajador, un hombre que dedica muchas horas de su vida, es un político de raza. Yo le tengo un gran respeto en éste sentido, por supuesto que no coincido en casi nada de su gestión, pero sí por su capacidad militante, ha puesto mucho de su vida.

¿Cómo analiza la alianza entre el radicalismo y el espacio de De Narvaez?

Me parece que es una alianza electoralista que nada tiene que ver con las ideas. De Narvaez está lejos de expresar ese partido centenario nacional, popular y progresista que fue el radicalismo en sus orígenes. El radicalismo, que no tenía candidato a gobernador para Buenos Aires, acordó con los 25 puntos que De Narvaez podía medir, y él decidió suplantar su falta de construcción política comprándosela al radicalismo. De Narvaez actúa con lógica empresarial, lo que no tengo lo compro, obviamente esto no tiene futuro.

Expresan cosas distintas, yo no me imagino a Lissalde en la misma banca que Armendáriz o levantando la mano con diputados radicales. Creo que luego de diciembre no se va a plasmar en construcción política.

¿Por qué se castiga tanto a la Cámpora?

Hay ataques desde varios lugares. Desde el poder mediático, que tiene terror de que éste Proyecto se consolide, y la forma es consolidar un esquema dirigencial que esté comprometido, convencido y pueda levantar sus banderas más allá de diez años o quince, y también le tiene terror alguna dirigencia que sabe que se va a quedar en el camino.

Se habla mucho de la participación de la juventud, y cuando se le da espacio para que ocupe lugares de poder, esto genera resquemores. Hay que trabajar mucho en la consolidación de cuadros políticos, y los que vamos a ocupar espacios tenemos que tener la enorme responsabilidad de representar este proyecto y no podemos fracasar.

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