Cuando nadie lo esperaba Ríos se afianzó como candidata

La gobernadora llega a las elecciones en el mejor momento de su gestión. Hace dos años, en lo más álgido de la crisis, casi nadie pensaba que tendría chances de ir por un nuevo mandato. Hoy se perfila como posible protagonista de un balotaje.
USHUAIA.- Nobleza obliga, hace dos años pocos creían que Fabiana Ríos podría ser candidata en 2011. Por aquellos tiempos el planteo de la reelección tenía como único sustento el convencimiento de los más acérrimos defensores de su gestión. Dificultades para pagar los salarios, sindicatos en permanente pie de guerra, una relación de vaivenes con el Gobierno nacional, la polémica del convenio chino en su punto más álgido, la imagen del Gobierno en caída libre, y un bloque oficialista que comenzaba a mostrar grietas que derivaron en fractura, eran solo algunos de los indicios que no permitían augurar un futuro político ambicioso para la mandataria.

Pero apenas comenzaron a manifestarse las primeras señales de recuperación económica, las principales espadas del Gobierno comenzaron a instalar lentamente, pero sin pausas, la idea de un nuevo mandato para poder concretar las cuentas pendientes. “Se hizo mucho, pero queda mucho más por hacer”, fue el latiguillo preferido de los funcionarios de primeras y segundas líneas cada vez que declararon ante los medios.

La misma Ríos terminó blanqueando lo que era un secreto a voces y en la última parte de 2010 confirmó su candidatura, aunque estiró el anuncio del vice hasta el lunes pasado.

Coyuntura

No sería arriesgado plantear que Ríos llega a las elecciones en el mejor momento de su Gobierno, con el respaldo de una gestión que logró enderezar el rumbo del la economía y la madurez suficiente para hacer de la autocrítica uno de los ejes de su campaña.

No por nada anticipó que la misma se basaría en mostrar los logros de gestión y reconocer las cuentas pendientes.

“Estamos cuatro años más sabios y más viejos”, había sentenciado la mandataria cuando abrió el periodo de sesiones ordinarias del Parlamento, resumiendo el estadío político en el que se encuentra.

Lo cierto es que el PSP irá por todos los estamentos en juego, dejando en claro, además, que el Gobierno supo reponerse sin trauma alguno de la ruptura del ARI, que dio lugar al surgimiento de un oficialismo disidente que con el correr de los meses fue tomando posturas cada vez más críticas hacia el Ejecutivo provincial, al punto de que hoy es impensable una alianza pese a las coincidencias programáticas e ideológicas que puedan tener.

En el armado de las listas para los estamentos legislativos y en la definición de las candidaturas para los Ejecutivos municipales la dirigencia del el PSP privilegió la elección de funcionarios y ex funcionarios totalmente identificados con el proyecto de Ríos.

En tanto, una señal de la pluralidad que pregona la mandataria como requisito fundamental para la construcción política mediante consensos es la inclusión de extra partidarios, como su compañero de fórmula, Roberto Crocianelli, y el candidato a intendente de Ushuaia, el actual ministro de Trabajo Marcelo Echazú.

Justamente Crocianelli fue la gran incógnita durante meses, hasta que un día antes del anuncio oficial fuentes del PSP anticiparon a TIEMPO Fueguino que el elegido era el ex ministro de Economía.

Ríos destacó que “se bancó” los momentos más duros de la gestión. Es que Crocianelli había sido electo legislador y había asumido en el Parlamento, pero renunció a su banca cuando la mandataria lo convocó para ocupar la cartera de Hacienda. Y así como llegó se fue, luego de haber cumplido una etapa al frente de Economía, son volver a ocupar cargo alguno dentro de la estructura de los poderes del Estado. No hubo reciclaje, práctica común en estos tiempos.

Ríos no olvidó la lealtad de su ex ministro, como tampoco olvidó el mazazo que sufrió el Ejecutivo cuando renunció el ex vicegobernador Carlos Bassanetti afirmando que el Gobierno había “perdido el rumbo” en función de las promesas de campaña, en tiempos en que comenzaba a tomar forma el desembarco de los capitales chinos. Ese doble motivo fue fundamental en la decisión de la gobernadora, que no está dispuesta a repetir ese trago amargo.

Potencialidades

Algunos analistas estiman que las chances de Ríos se basan no solo en la recuperación económica que mostró la provincia en el último año y medio, si no también en los traumáticos procesos internos de la oposición.

El PJ definirá este domingo sus candidatos pero no hay garantías de que la totalidad del partido se encolumne desde el lunes detrás del vencedor.

En ese marco, no hay que olvidar que dos referentes de peso como la diputada Rosana Bertone y el ex senador Mario Daniele decidieron ser candidatos por fuera de la estructura partidaria.

En tanto, el radicalismo y el MPF ya definieron sus candidatos pero ahora resta que finalmente se selle la alianza entre las fuerzas, que tendrá como compañeros de fórmula a Jorge Garramuño y Ariel Pagella. En ambos partidos hay resistencias al acuerdo, aunque la voluntad de la mayoría es que se concrete.

Habrá que ver qué pasa con el oficialismo disidente de Encuentro Amplio, que llevaría como candidato a gobernador al legislador Manuel Raimbault. Es que más allá del reconocimiento que goza el parlamentario en algunos sectores de la sociedad, eso no le alcanzaría para pelear mano a mano con los otros candidatos.

Mientras tanto, diversos relevamientos sobre la intención de voto de los fueguinos coinciden en que habrá balotaje, y en líneas generales limitan la pelea a Ríos, Bertone y Garramuño como los candidatos con mayores posibilidades de acceder a una segunda vuelta.

Ante ese panorama la estrategia del PSP pasaría por seducir al electorado con el proyecto propio, y también por captar el potencial voto de peronistas, radicales e independientes descontentos con el desenlace de las internas partidarias.

Mientras tanto, el primer paso está dado: Ríos y el PSP definieron sus candidatos.

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