La Juventud Radical marca la cancha ante quienes niegan su colaboración. La recuperación de un protagonismo perdido. La irrupción del kirchnerismo y los muchachos sin opinión.
En medio de la campaña electoral ya desatada, muchos partidos políticos están viviendo aún sus procesos internos antes de lanzarse definitivamente a la conquista general de los votos de la ciudadanía correntina.
Dentro de esos reacomodamientos, la semana pasada la precandidata radical a intendente de la Ciudad de Corrientes, Marta Marcoré, observó que los puntos débiles de su partido estaban en la endeble participación de las mujeres y la juventud.
Apuntó especialmente sobre Franja Morada, la agrupación universitaria del radicalismo que históricamente fue el semillero de dirigentes del partido de Alem e Yrigoyen.
Pero ni lento ni perezoso, consultado por EL LIBERTADOR el director de Juventud del Gobierno provincial y ex presidente de la Juventud Radical de Corrientes, Cristian Gane, exhibió, por el contrario, una visión positiva acerca de la participación juvenil.
"Mi experiencia de dos años como presidente de la JR me demuestra que nuestro Gobierno le dio una participación muy fuerte a los jóvenes. Hay muchos políticos y funcionarios jóvenes. Naturalmente, espero que ese número se amplíe; pero hemos tenido un gran protagonismo", dijo.
-¿Creés que el voto adolescente a partir de los 16 años va a estimular aún más la participación juvenil en política?
-No creo que sea tan automático. Depende de las distintas franjas juveniles. Hay temas que a los jóvenes les importan más que otros. Y a los 16 años, no creo que la política esté en primer lugar. Por eso era fundamental que el voto adolescente no sea obligatorio.
Luego reflexionó que, de todas maneras, la política en general tiene varias asignaturas pendientes con los jóvenes. "No se llega muy fácilmente a ellos", opinó.
En tal sentido, marcó lo mucho que aún falta por hacer en materia de educación vial, por ejemplo, donde "la mayoría de las víctimas son jóvenes".
LA UNIVERSIDAD, PRIMERA
Consideró que donde mayor nivel de militancia observa es en el ámbito universitario, pero a los partidos políticos quizá "les cueste un poco más" lograr que todos esos jóvenes continúen luego su carrera política dentro de los propios partidos.
Expresó su sensación de que tal vez en los barrios haya "más participación de dirigentes jóvenes".
Gane está al frente actualmente de la Dirección de Juventud, un organismo joven (vaya la coincidencia) creado hace un año y medio. La actual presidente de la Juventud Radical de Corrientes es la mercedeña Belén Gómez.
Gane se entusiasmó: "Estamos preparando el lanzamiento de cinco o seis proyectos, en los que venimos trabajando semanalmente". Reiteró que "tenemos funcionarios muy jóvenes. Y ya les adelanto que en mayo habrá novedades. Por ahora no puedo decirles más".
Respecto de las opiniones de Marta Marcoré sobre una supuesta baja participación de jóvenes y mujeres dentro de la Unión Cívica Radical, rechazó esa opinión: "Me extraña que diga eso. Parece que no viviera acá o viviera en una caja. Los jóvenes tenemos un gran protagonismo en este Gobierno".
En cuanto a una idea muy generalizada respecto del "retorno" a la vida política de los jóvenes a partir de la irrupción del kirchnerismo, dijo que "ellos (La Cámpora) se atribuyen que volvieron a traer a los jóvenes a la política, pero la Juventud Radical siempre existió. Así fue al menos en Corrientes; quizá en otras provincias no ocurrió de la misma manera".
Testimonios
EL LIBERTADOR no sólo consultó a dirigentes o militantes. También salió a la calle y conversó con jóvenes que el azar puso en su camino. De esas charlas se seleccionan dos, porque resultan representativas de al menos dos tipos de jóvenes: los que no registran participación alguna en política y los que tienen o tuvieron alguna vinculación con ella.
Fátima: "La verdad es que no quiero opinar mucho de política porque poseo escasos conocimientos en la materia. Tengo parientes que hablan mal de (la gestión de la Presidente) Cristina, pero voy a la casa de una amiga y su familia habla muy bien de ella. Como yo no investigué por mí misma, no sé entonces qué pensar frente a dos opiniones tan opuestas".
Lucrecia: "Yo tuve un intento de participación en una agrupación, pero no me gustó. Vi mucho fanatismo. Seguían a personas, no a ideas, faltaba ideología. Por otra parte veo que la gente se queja pero no hace nada. No estoy a favor ni en contra del Gobierno, no me gusta opinar sin saber. Y me molesta la gente que opina sin saber".
También EL LIBERTADOR encontró a jóvenes que atacaban duramente al Gobierno y otros que lo elogiaban. Pero sus palabras ya son suficientemente conocidas: resultan casi un eco juvenil de lo que opinan sus mayores.
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