En las últimas horas una ola de declaraciones de todo el país empezaron a apretar la decisión de la Presidenta. En menos de 48 horas son muchos los altos dirigentes políticos que apostaron a la candidatura de Cristina Fernández de Kirchner y ella aún no decidió qué será de su futuro
Transversales y orgánicos han realizado declaraciones en las últimas horas y empiezan a presionar la decisión de la mandataria con el fin de empezar a aclarar un panorama que lentamente se vuelve oscuro porque la incertidumbre empieza a impacientar a las arcas oficialistas.
En este operativo “presión” se alista el gobernado de Neuquén, Jorge Sapag quien disparó: “Veo como otra vez Presidenta de la Nación a Cristina Fernández, va a ser candidata”.
Otro mandatario provincial que se adhirió a los dichos fue el chaqueño Jorge Capitanich quien indicó: "Cristina (F. de Kirchner) será la candidata" a presidente y agregó, con respecto a la vicepresidencia: “Sólo la Presidenta decidirá quién será su compañero de fórmula".
Otro alto dirigente que se pronuncio al respecto fue el presidente provisional del Senado, José Pampuro afirmando que: “No tenemos ninguna duda que ella va a ser la candidata”, además añadió que la postulación de Sabbatella “ayuda con votos que no votarían a Scioli, sumaría votos para la Presidenta en la provincia de Buenos Aires, es una buena conjunción”.
“En mi análisis es Cristina nuestra candidata. Es la conductora del espacio político, la conductora del país y naturalmente es la candidata del proyecto”, dijo el funcionario nacional Gabriel Mariotto.
Mientras tanto el diputado ultrakirchnerista Carlos Kunkel también vertió su postura y manifestó que la presidenta Cristina Fernández “va a ser seguramente nuestra candidata”, en la misma sintonia, declaró el jefe de Bloque de la Cámara de Diputados de la Nación, Agustín Rossi.
El deseo del kirchnerismo para que Cristina sea la candidata a presidente del sector, empieza a convertirse en presión, dentro de las filas K saben que si la mandataria desiste de la candidatura deja a todos muy mal parados a todos porque se quedan sin candidatos y se convierten en presos de sus propias palabras, cuando el deseo se vuelve obsesión.






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