Por Indalecio Francisco SanchezLas viudas del poder, los rechazados y los resentidos de fin de ciclo son los que por estos días sacuden la alfombra y dejan escapar la basura política.
En la Universidad Nacional de Tucumán también se pagan favores con contratos y con nombramientos. Como hace cuatro años, ahora se barre desde abajo de la alfombra hacia afuera para que vean la luz los residuos que complican a hombres públicos: se amenaza con videos obscenos, se exhiben papeles de administraciones ineficaces y se azuzan expedientes judiciales. Nunca jamás hubo tanta política carroñera junta como en la casa donde se forman futuros profesionales: en los años electorales se evangeliza con corrupción.
También en la Justicia federal florecen novedades: el camarista Ricardo Sanjuán cumple años y al soplar las velitas anunciaría su retiro. Y su ingreso al mundo político. Y comenzará la danza y las negociaciones para que su reemplazante sea alguien afín al oficialismo y para que el presunto ex juez ocupe un lugar en alguna lista, de algún puesto interesante. “No va a dejar el juzgado por un cargo menor”, avisó un cercano suyo.
Encuestas, duplas y globos de ensayo
Manzur vuelve. Ya casi nadie duda que en un plazo no mayor a dos meses el actual ministro de Salud de la Nación ya no será vicegobernador en uso de licencia. ¿Su retorno será con más pena o con más gloria? Dicen que para Alperovich continúa siendo número puesto, pero que las definitorias cifras de las encuestas no lo favorecen. Según una que recibió el frente opositor tucumano, de las posibles duplas de candidatos oficialistas, la que integra Manzur es la que peor resultados obtendría. “¿A qué fórmula a gobernador y vice votaría si tuviera que elegir entre Cano-Carbonell y Rojkés-Manzur (la encuesta está así planteada, pero la dupla debería ser Manzur-Rojkés, ya que el ministro no puede ser reelecto vicegobernador)?”, se preguntó entre el 22 y el 25 de abril a 600 tucumanos. Un 34,67% respondió que votaría a la primera fórmula y un 26,83% que optaría por la segunda. Lo curioso es que esa es la dupla oficialista que menos votos obtendría. La que más se acercaría a Cano es la de Rojkés-Jaldo (32,83%) y en el medio se ubica la de Rojkés-Amaya (31,83%). En la medición, el canismo también testeó la fórmula Cano-Díaz Lozano, que obtuvo resultados similares ante iguales posibles contrincantes, aunque con un promedio de un punto porcentual por encima de lo que se obtendría con Carbonell de compañero. En esos números se apoya Jaldo para insistir en que Betty y él son la mejor opción del oficialismo. Pero la vieja guardia legislativa (Ruiz Olivares, Alvarez y Terán la encabezan) persiste con su operativo “Manzur”. Su plan B es José López (pese al condicionamiento constitucional). Lo que no quieren es perder el manejo de la acaudalada Cámara.







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