Corpacci cargó contra la gestión del FCS y defendió sutilmente a la gestión K. Frigerio no guardó críticas contra el kirchnerismo.
La visita del ministro del Interior, Obras Públicas y Viviendas, Rogelio Frigerio, dejó de manifiesto la vigencia plena de la campaña política de cara a las elecciones de octubre. Es que en el acto de Valle Chico, donde se entregaron viviendas, la gobernadora Lucía Corpacci realizó un sutil pronunciamiento en defensa de la gestión del kirchnerismo a nivel nacional y lanzó munición gruesa contra la gestión del FCS. Por su parte, Frigerio aprovechó la ocasión para denostar al gobierno de Cristina Fernández de Kirchner sin nombrarlo.
El ministro llegó a la Provincia, con más de una hora de retraso producto del mal tiempo en la Ciudad de Buenos Aires. Primero mantuvo una reunión con la dirigencia del FCS-Cambiemos en el aeropuerto (ver aparte), para luego asistir al acto de entrega de viviendas en Valle Chico.
Allí lo esperaba Corpacci, junto con sus principales funcionarios encabezados por el ministro Gustavo Saadi.
Al momento de los discursos, Corpacci apuntó contra la política de viviendas del FCS al recordar que cuando ella asumió "había gente que hacía 25 años que estaba anotada".
"Era gente que ya casi había perdido toda la esperanza de poder tener su vivienda y siempre, conjuntamente con el Gobierno nacional, pudimos hacer estas viviendas", dijo, para agregar que "cuando la gente reclama las viviendas, dice que espera hace cinco o seis años".
Más adelante, aseveró que antes los barrios se entregaban sin los servicios de agua y luz y que la gente "tenía que hacer la conexión".
"Ahora se entregan con servicios, también entregamos con espacios verdes, porque es lógico que cuando uno hace muchas viviendas los chicos tienen que tener donde jugar", añadió.
Por su parte, el ministro aprovechó los dichos de Corpacci en relación con que las viviendas se entregaban sin servicios para cargar contra el gobierno de Kirchner al indicar: "Muchas veces, no solo en Catamarca, sino en todo el país, se recibieron casas sin los servicios básicos y muchas veces se entregaron casas con menos metros de lo que estaba estipulado y lo que el Estado pagó. Tampoco tenían servicios básicos, porque para algunos funcionarios esas obras que son los caños que se entierran en la tierra son obras que no se ven y que no dan réditos electorales y por eso no se hacían".
Más adelante, el funcionario aseveró que a los funcionarios nacionales, provinciales y municipales les tiene que quedar en claro que "las obras son de la gente, porque van a la gente y porque las pagan los contribuyentes".
"Nosotros solo dirigimos el proceso de recibir los fondos y administrarlos para hacer la mayor cantidad de casas posibles con la mayor transparencia para que la obra pública deje de ser sinónimo de corrupción y pase a ser sinónimo de sueños", lanzó.




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