Las obras del remodelado ingreso cambiaron la fisonomía del lugar con las calles colectoras, pero los semáforos no funcionan y los vehículos provienen de ocho direcciones distintas. Tampoco hay señalizaciones.
Vale situar el lugar para entender porqué los riesgos de accidentes son altos. Allí no sólo comienzan a levantar velocidad quienes salen de la ciudad, sino que aún viene acelerados los que ingresan. A ello se suma que la colectora de la Illia es doble mano y que unos metros antes de Tello -durante la obra de ampliación- se construyó una pequeña salida hacia a la derecha. O sea que el auto que "baja" hacia la derecha ya encuentra un primer obstáculo: los vehículos que circulan en dirección contraria. Esos conductores que, por lo pudo verse ayer y se observa a diario, no siempre manejan a baja velocidad por esa colectora.
Tello, además, es mano y contramano, por lo que quienes llegan a Illia por esa calle de tierra pueden doblar a la derecha y a la izquierda por la colectora, subir a los carriles centrales o directamente cruzar la avenida en dirección a la Colonia Penal. ¿Cómo saber qué hará cada conductor? Hay que tirar una moneda al aire porque lo único que existe es un cartel que dice "pare". Pero no hay ninguna señalización prohibiendo alguna de esas alternativas. Y como no todos ponen el guiño...
El otro gran problema es para subir desde la colectora o Tello a la ruta porque, ante la falta de semáforos, los vehículos van asomando sus "trompas" de a poco, mientras los camiones y micros pasan por delante de ellos de ida y vuelta. Por eso los conductores suelen acelerar a fondo cuando encuentran un hueco, a veces viendo que no viene nadie de un lado aunque sí del otro.
En esa esquina ya hubo accidentes y puede haber más mientras no funcionen los semáforos. Por ahora hay colocados dos. Uno, sin luces, que servirá para interrumpir el tránsito de quienes circulen por la ruta -al menos en dirección este- y otro, de cuatro luces, que mira hacia Tello. Pero varias cosas no están claras, entre ellas si habrá semáforos para los conductores que vayan por la colectora.
El proyecto de remodelación se realizó con fondos nacionales, pero como la zona forma parte del éjido urbano el control del tránsito le correspondería al municipio. Sin embargo, la municipalidad no está autorizada a instalar ni habilitar los semáforos. Esa orden deben venir del Organismo de Control de Concesiones Viales (Ocovi), dependiente de Nación, ya que la ruta 5 está concesionada a la empresas Nuevas Rutas.
El municipio está realizando gestiones e incluso sugirió una serie de modificaciones para darle seguridad a la esquina. La respuesta, aún no llegó.
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