La concejal del FCS Silvia Fedelli dijo que se sintieron maltratados por el titular de la Diócesis. Para Jimena Herrera (FpV), los dichos fueron sacados de contexto.
"La mayoría de los concejales nos hemos sentido maltratados por el señor Obispo. Creemos que él ha tenido un desconocimiento profundo y obviamente muy superficial en la crítica que ha realizado con respecto al rol y la tarea del concejal", disparó Fedelli, quien argumentó que el trabajo del concejal es cuerpo a cuerpo con el vecino.
"Esto no implica que no podamos opinar de leyes nacionales, pero un concejal no tiene voz ni voto en esas leyes que son adheridas y estudiadas a nivel provincial. Creo que lo que le pasa al Obispo es que desconoce el rol que se nos enmarca en la Carta Orgánica. Tenemos el trabajo de representar, legislar y monitorear las actividades del Ejecutivo Municipal. Uno entiende el reclamo del Obispo, pero creo que tiene que ser a otros niveles, no al del concejal", dijo la concejal con respecto a que el Obispo les pidió mayor compromiso con leyes como las de educación o que discutan temas como el nuevo código penal.
Por último, Fedelli expresó que debe ser la presidenta del CD la que se pronuncie oficialmente sobre el hecho. "Le corresponde responder a esto, porque fue ella la que lo invitó y es la que tiene que representar al cuerpo. Me imagino y creo que hará algún tipo de salvedad. Quiero creer que fue un exabrupto que no fue mal intencionado", dijo.
Por su parte, la presidenta del Concejo, Jimena Herrera, tomó postura y defendió los dichos de Urbanc, apelando a que sus frases fueron sacadas de contexto. "El mensaje del Obispo está fuera de contexto. Era más tendiendo a fortalecer los lazos en un clima de paz. Nos regaló a cada concejal una oración y creo que el fin de sus palabras era comentar esta oración, hacer hincapié en la justicia que debe tener un funcionario, en evitar la corrupción con trabajo hecho a conciencia para que 'no ganemos de arriba', como dijo el Obispo. Fue una exhortación como pastor. La Iglesia es madre y maestra. En ese contexto lo ha dicho. Personalmente hablé luego con él y me expresó que nunca tuvo intenciones de ofender a ningún funcionario, sino decir la verdad, que es su obligación como pastor. Entiendo que pueda haber algunos enojados. Cada uno lo puede tomar de un modo u otro, y máxime cuando la noticia no se publicó en toda su pureza y con la intención que tuvo el Obispo en su mensaje", expresó.


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