Con críticas, la Tercera se resigna al uso de colectoras

Pese a la resistencia que generaron en un primer momento, las llamadas boletas de adhesión fueron admitidas en la Provincia y en la región, aunque el temor por una posible división de votos entre candidatos oficialistas y el riesgo implícito, sigue latente.
Pese a que la estrategia no termina de convencer a los candidatos locales, en la Provincia y los municipios de la región la habilitación de las listas de adhesión comenzó a ser elogiada públicamente por los sectores alineados con el Gobierno nacional y aceptada por los opositores, quienes aseguran que la estrategia terminará de “complicar” a los intendentes que aspiran a la reelección.

Lo cierto es que en los últimos días los barones del Conurbano hicieron silencio de radio, mientras que desde sus filas salieron a poner paños fríos al indicar que las colectoras “eran algo previsto” y que “es beneficiosa” su implementación en tanto sirven para sumarle votos a la presidenta, Cristina Fernández.

El problema es que los intendentes podrían poner en riesgo su propio triunfo. Ocurre que en la práctica las colectoras o listas de adhesión dividen el voto oficialista entre varios candidatos locales que compiten entre sí, con el riesgo de perder el gobierno a manos de un aspirante de otro partido.

“En el acta de conformación de las alianzas pueden establecerse acuerdos de adhesiones de boletas de diferentes categorías para las elecciones generales, con otras agrupaciones políticas no integrantes de la alianza, siempre que las listas a adherir resulten ganadoras en sus respectivas elecciones primarias”, reza el artículo 15 del decreto 443.

Esto quiere decir que, por ejemplo, podría darse el caso en que el candidato presidencial del PJ-FpV (presumiblemente Cristina) tenga tres candidatos a gobernador, uno de su fuerza y otros dos por adhesión al candidato presidencial (por ejemplo Daniel Scioli, Martín Sabatella y Sergio Massa) y que a su vez cada uno de ellos tenga uno o más candidatos a intendente en cada municipio, uno de su propio partido y los otros por adhesión de una fuerza municipal al candidato a gobernador. Y todos ellos se repartirían los votos de la Presidenta.

Por eso la resistencia a este sistema era notoria en un principio, sobre todo en los distritos de Echeverría, Avellaneda y San Vicente, aunque ahora las comunas optaron por la aceptación del hecho consumado, sin dejar de deslizar ciertas críticas al sistema.

“En lo personal no estoy de acuerdo con las colectoras, pero acompaño la gestión de los gobiernos nacional, provincial y por supuesto el municipal. Lo que la conducción diga lo vamos a acompañar. Yo soy orgánico, puedo no estar de acuerdo, pero si quien coordina este espacio acompaña y no dice nada, no tengo por qué salir a criticar”, apuntó en diálogo con Info Región el concejal del Frente para la Victoria de Esteban Echeverría Daniel Saavedra, en una buena síntesis de la posición del kirchnerismo en los municipios.

Públicamente, en Lomas, Lanús y Almirante Brown, la estrategia resulta elogiada por oficialistas y opositores que argumentan que lo más importante es el triunfo del proyecto nacional.

“En el distrito esto no va a generar ningún problema, no repercute en la victoria de Díaz Pérez e inclusive creemos que Scioli va a tener un rotundo triunfo, y vale decir que el poco caudal electoral que pueda tener alguna lista colectora se va a producir por alguna pérdida en los sectores progresistas”, indicó el presidente del Concejo Deliberante de Lanús, José Luis Pallares.

A pesar de la similitud de este sistema con el empleado por el kirchnerismo y otras fuerzas políticas en 2007 y 2009, en los distritos prefieren afrontar el golpe con optimismo.

“Esto dista mucho de lo que se mencionaba primero como colectoras. En las listas de adhesión todo es absolutamente diferente a lo que en un principio se denominó como listas colectoras. Ahora queda muy claro que quienes pertenecen al FpV o a la estructura oficial y pretenden ser candidatos van a tener que presentarse a primarias el 14 de agosto como lo dispone la ley de internas abiertas”, infirió Pallares y consideró que la reglamentación de las elecciones primarias “aclara” el panorama electoral.

“Si un candidato a gobernador que pasó por la interna de su partido quiere adherir a la candidatura presidencial de otro partido así lo puede hacer, pero todos aquellos que pertenecen al mismo partido político y hayan perdido en la elección primaria no pueden participar de colectoras”, precisó.

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