Por la falta de acuerdo para financiar la construcción de la nueva planta de tratamiento de efluentes cloacales, hubo nuevos cruces entre las gestiones de Claudio Poggi y Enrique Ponce.
La construcción de la nueva planta de tratamiento de efluentes cloacales generó fuertes cruces entre el Gobierno Provincial y la Municipalidad de San Luis.
La obra iba a ser financiada en un 25 por ciento por la Municipalidad, el otro 25 por ciento por el Gobierno, y el restante 50 por ciento por la Nación.
Sin embargo, la dilación del convenio para su realización motivó que la gestión de Enrique Ponce decidiera iniciar en solitario la construcción. Para ello, solicitó al Concejo Deliberante que le permitiera solicitar un crédito al Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y al Estado Provincial que remitiera el monto retenido del Fondo Federal Solidario, una suma superior a los $ 15 millones.
En un principio, el Gobierno comunicó a la Municipalidad que el viernes se realizaría la transferencia, pero con el correr de la semana le solicitó al Intendente que rectificara los dichos pronunciados contra la gestión de Poggi días anteriores.
La reación de la Comuna fue insistir por el depósito, con la advertencia que se gestionaría ante Nación cualquier demora.
Finalemente llegó el viernes y la transferencia no se realizó. Funcionarios municipales solicitaron una audiencia con el ministro del Interior, Florencio Randazzo, para plantear la retención del conocido como "Fondo de la Soja".
El intercambio epistolar se inició el lunes 23 de junio, cuando Ponce envió una nota al Gobernador para solicitarle una audiencia y la remisión del dinero:



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