Por Video Conferencia la mandataria nacional inauguró Walmart. Pero no se le dio la palabra al jefe comunal y tampoco lo mencionó ni por nombre o cargo. El intendente se había quejado por la falta de obras y amenazó con pegar el portazo.
Este martes, por video conferencia, Cristina inauguró junto a funcionarios nacionales y empresarios el nuevo local de Walmart, ubicado en Pilar.
En rigor estaba prevista la visita de la Presidenta, pero por razones climáticas, según se excusó, prefirió quedarse en la Casa Rosada, desde donde entabló contacto no solo con Pilar, sino también con Escobar, Río Negro (General Conesa), y La Plata.
El primer contacto fue con Pilar. La cámara mostró el primer plano de la Presidenta, mientras cientos de militantes festejaban, y el locutor mencionaba, por única vez, al intendente Humberto Zúccaro, al Secretario de Comercio Guillermo Moreno, la senadora provincial Lucía Portos, y al titular de Walmart, Horacio Barbeito.
En el local de Walmart, Zúccaro se paró entre Moreno y Portos, pero fue esquivado por la palabra de Cristina, quien dialogó con Moreno, Barbeito y un empleado del híper, de nombre Martín.
“Gracias a toda la gente de Pilar, y le pido disculpas a la gente de Walmart, porque se supone que yo iba a ir para allá, pero por la tormenta no pudo ser”, se justificó Cristina.
Durante los 8 minutos que duró el contacto con Pilar, la mandataria nacional evitó a toda costa mencionar a Zúccaro. No lo hizo ni siquiera por su cargo. Tampoco, obviamente, por su apellido o nombre de pilar. “El corte de rostro fue evidente, pero no es la primera vez que pasa y el intendente ya sabía a lo que se exponía”, señalaron fuentes cercanas al jefe comunal.
Es que Zúccaro, días atrás, disparó munición pesada contra el gobierno nacional y Cristina. Se quejó por la falta de obras, llegó a decir que lo habían dejado solo, e insistió con que hace 2 años Pilar no recibe fondos de Nación, cuando sí pasa eso en otras comunas. Incluso, amenazó con pegar el portazo e irse a otro espacio, que aunque sin nombrarlo dejó entrever que sería el massismo.
“No sabemos por qué, pero nos han dejado solos. Las obras que llegaron a Pilar fueron con Néstor (Kirchner) Presidente, después de eso no llegó nada”, había manifestado el viernes pasado el jefe comunal en una reunión con militantes, pese a que los juntó para organizar la movilización al acto en el que se preveía la llegada de Cristina.
“No me sorprendieron las palabras de Zúccaro, él defiende Pilar y si siente que lo están perjudicando está bien que lo haga”, señaló un alto dirigente pilarense, quien de todos modos descree que el mandatario juegue con otra fuerza que no sea el FpV en las elecciones de este año.
Luego de Pilar, Cristina tomó contacto con General Conesa, en Río Negro, en donde se le dio la palabra a la intendenta de esa Comuna, y más tarde lo hizo con Escobar, en donde si bien no habló, sí nombró con un cariñoso “Sandro”, a Sandro Guzmán, intendente de Escobar, a quien Cristina saludó desde Olivos.
Trato muy diferente, si se sabe que en política los gestos y las señales hablan mucho más que mil palabras, al que recibió el mandatario pilarense.
Militantes
El vacío político a Zúccaro también se notó en la presencia de militantes. Los que más cerca de los funcionarios estaban fueron los pertenecientes a las fuerzas y organizaciones más afines a La Cámpora y a Lucía Portos. En un segundo plano, y los únicos que aplaudían y vitoreaban al intendente, estaban los pertenecientes al riñón zuccarista, que incluso representaban menor número.





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