La presidenta Cristina Fernández de Kirchner destacó este miércoles la visita oficial de su par de Bolivia, Evo Morales, y aseguró que “con la estabilidad democrática y con la integración regional” en los países de la región se “lograron muchas cosas”, aunque advirtió que en los últimos años hubo “intentos de golpes de Estado” en ambos países.
La mandataria se pronunció así tras la firma de acuerdos de cooperación entre funcionarios de ambos países, y poco antes de inaugurar junto a Morales el monumento a Juana Azurduy en la ex Plaza Colón, que ahora pasó a denominarse con el nombre de la histórica mujer que luchó contra las tropas españolas durante la independencia del virreinato del Río de la Plata.
El mandatario boliviano destacó que los países sudamericanos están “mejor que antes económicamente, políticamente y socialmente”, y destacó, además, el rol de la Unasur durante el intento de golpe de Estado que sufrió en 2008.
Al momento de tomar la palabra durante una declaración conjunta tras la firma de los acuerdos, CFK también manifestó que durante su gestión “han habido algunos intentos” de golpe de Estado.
“Nos hemos valido solitos, o solita, hasta ahora para afrontar los momentos difíciles. Siempre hay intentos contra gobiernos que lograron mejoras para la mayoría de la población y hay unos poquititos que no se dan cuenta que eso les conviene”, sostuvo la mandataria.
Pese a esos intentos a los que hizo alusión, Cristina destacó que “con la estabilidad democrática y con la integración regional” de los últimos años se han “logrado muchas cosas” en los países de la región.
Morales arribó pasadas las 18.30 a la sede gubernamental, adonde ingresó a través de la explanada y recibió el saludo de Cristina en el Salón Pinturas y Pintores Argentinos, y luego ambos jefes de Estado saludaron a las comitivas.
Posteriormente, mantuvieron una reunión a solas en el despacho de la mandataria y luego se trasladaron al Salón de las Mujeres, donde se firmaron los acuerdos de cooperación en materia de hidrocarburos, medicina de alta complejidad, seguridad en la frontera y lucha contra la violencia de género, entre otros temas.
Durante la rúbrica de estos acuerdos, los dos presidentes se mostraron distendidos: Morales envió un saludo“a todos los equipos de fútbol de Argentina, en especial a Boca Juniors”, mientras que Cristina llamó“pequeño comandante” al ministro de Hidocarburos boliviano, Luis Sánchez, por su parecido físico al fallecido presidente de Venezuela, Hugo Chávez.
Acto seguido, se trasladaron a la ahora denominada “Plaza Azurduy”, ubicada detrás de la Casa de Gobierno, donde se entonaron los himnos de ambos países, se realizó una actuación del ballet folclórico de Bolivia y por último descubrieron la estatua de la histórica luchadora del Alto Perú.
La figura, que pesa 25 toneladas, mide 9,5 metros de altura y está hecha en bronce, fue montada en el mismo lugar donde se ubicaba la escultura de Cristobal Colón, que, tras una fuerte controversia con la comunidad italiana y con el gobierno porteño, fue desmontada y será trasladad a Costanera norte.
La estatua de Azurduy, con la espada en alto y mirando hacia la Casa Rosada, es obra del escultor argentinoAndrés Zerner y contó con un aporte del gobierno de Morales de un millón de dólares para su financiación.
“Es una alegría ver a esta guerrillera de la independencia, a esa mujer luchadora. Con este monumento nos ganaron a Bolivia. Ella falleció muy pobre, dio su vida por esta Patria Grande y esto es una homenaje a la mujer latinoamericana”, destacó el presidente del vecino país.
Por último, ambos mandatarios y sus respectivas delegaciones asistieron a una cena de agasajo a la comitiva boliviana en el Museo del Bicentenario, en el subsuelo de la Casa Rosada.



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